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Palma / Exposición
El desenfoque de Bragado vaticina un paraíso perdido
La muestra fotográfica podrá visitarse en la galería Blitz hasta el 15 de septiembre
La obra de Manuel Bragado es la Mallorca idílica, el sueño apresado, una explosión ilimitada del arte de la fotografía. La galería Blitz acogerá hasta el 15 de septiembre una muestra de 44 instantáneas del artista madrileño.
MARÍA ELENA VALLÉS
Uno de los recursos de la ironía en fotografía es el desenfoque, ese juego entre lo que se sugiere y lo que realmente es. La solidez da paso al movimiento, la objetividad a la subjetividad. En la ambigüedad así creada, caben la duda y la sorpresa. Se difuminan las fronteras de la realidad, se invierte el sentido del tiempo. Desenfocar para ocultar las cosas o para remarcarlas, no importa el motivo. El desenfoque invita a transformarse en parte en ese paisaje desdibujado y sin raíces, como una lluvia de hojas.
44 fotografías pintadas entre desnudos, paisajes y bodegones cuelgan de las paredes de la galería de arte Blitz. El objetivo, el zoom y los obturadores de Manuel Bragado se han paseado a lo largo de estos dos últimos años por rincones escondidos, inéditos, que pasan desapercibidos por el ojo de los comunes mortales. Algunas de ellas cumplen a la perfección la regla de oro de uno de los fotógrafos más grandes de la historia, Henri Cartier Bresson: «Fotografiar es captar el instante único y preciso».
Voluptuosidad. ¿Cómo conseguirlo? El ojo más avezado, paciente y arriesgado es el único capaz de lograrlo. Bragado da un paso más allá. Funde la fotografía con la pintura. Estampa sus instantáneas, captadas con la Polaroid, en lienzos y papel de acuarela, para después salpicarlos de color. Crea todo un mundo de sensaciones a través de los cuerpos voluptuosos de las mujeres. Algunos se presentan cálidos, otros húmedos e inquietantes, pero no por ello menos sensuales. La luz cenital que sobrevuela los paisajes marinos de la Isla los convierte en un lugar onírico, entre el estar despierto y la duermevela: un estado de trance.
La velocidad, la artificiosidad, iconos del siglo XX, tiene su pequeño rincón en la muestra: desde las raquíticas bicicletas en Formentera, pasando por un cadillac rojo, para terminar con una motocicleta tipo Harley, llamativa y espectacular, que parece decir: «Súbeme y disfruta del placer de mi motor». Y es que para Bragado uno de los puntos clave de su arte es mostrar la cara amable de la vida, el disfrute, el goce, el hedonismo, «porque estamos bombardeados de basura y de negatividad en los medios de comunicación», afirma Bragado.
Podría parecer que este madrileño es un tipo acrítico, pero nada más lejos de la realidad: «Mi denuncia viene por la vía alegre: «No soy un artista comprometido directamente con la causa. Mi rechazo hacia el arte más comprometido y directo es ya un modo de denuncia y de crítica».
Paraíso perdido. Sorprende que un artista que se define como urbanita haya recaído en la Isla. Este artista lo justifica apelando al cansancio que le causó el dinero, el estrés y los viajes en avión. El equilibrio lo ha acabado encontrando en Mallorca, en su casa de cala Llombards, todo un «paraíso», reconoce. Un paraíso que se está perdiendo, «que se está llenando de cemento» y que él pretende apresar en sus fotografías para compartirlo con los «espíritus libres».
La posibilidad de viajar y de vivir en diferentes ciudades del mundo le ha permitido inspirarse en los trabajos de todos aquellos artistas que ha podido fotografiar: Eduardo Chillida, Joan Miró, las colecciones del Museo del Prado y de la Fundación March. A pesar de vivir recluido en Mallorca, afirma que éste es el lugar «más mediocre» del Mediterráneo en el terreno cultural. Inclasificable, Bragado nunca titula sus exposiciones ni sus obras: «Me parece una chorrada y una tontería ponerle límites a la recepción del arte». Sus fotografías han sido expuestas en Suiza, Tokio, París, Berlín, Rumanía, EE.UU y Barcelona, entre otras capitales europeas.
¿Cuándo?: a partir de hoy y hasta el 15 de septiembre.
¿Dónde?: en la galería Blitz, en Palma.
¿Cuánto?: entrada gratuita.
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