INDALECIO RIBELLES
PALMA.- La
presidenta del Consell de Mallorca tiene en
sus manos el futuro de las obras de
construcción de la estación intermodal de
Palma, de tren y autobús, que se ejecutan
en el subsuelo del Parc de Ses Estacions.
Sin que el Govern ni, en concreto, la
Conselleria de Obras Públicas hayan dado,
hasta ahora, mayor trascendencia al asunto,
parte de las obras ya están de hecho
paralizadas al prohibir la institución
insular cualquier trabajo que se tenga que
ejecutar en la antigua estación del
ferrocarril de Palma, donde hay previsto
instalar la maquinaria de refrigeración de
la futura estación intermodal.
Se
trata de uno de los seis edificios
modernistas que se conservan pero el único
en el que precisará trabajar el Govern
porque debe albergar la maquinaria para la
ventilación de la estación intermodal
subterránea.
Una infraestructura
básica que necesita ir acompañada de toda
clase de tuberías de conexión con el
subsuelo y que han obligado ya al Govern a
hacer obras de modificación de esta
edificación.
Unos trabajos que desde
el pasado viernes tienen ya orden de
paralización por el Consell de Mallorca
tras presentar la Asociación para la
Revitalización de los Centros Históricos
(ARCA) una denuncia el pasado 1 de agosto
al detectar anomalías en las obras que se
estaban ejecutando en este edificio.
Hasta ahora el Consell no tenía
competencia alguna sobre estas
construcciones pero, como ya publicó este
diario el pasado 20 de julio, la
administración insular había decidido
elevar la protección patrimonial que tenían
las mismas que habían sido catalogadas por
el Ayuntamiento de Palma en años
precedentes. Al aumentar su protección,
incoando el pasado 19 de mayo, la Comisión
Insular de Territorio, Urbanismo y
Patrimonio el expediente para su definición
como Bien Catalogado todas las licencias y
obras que afecten al conjunto de
construcciones de las estaciones del tren
deben contar con el visto bueno de la
Comisión Insular de Patrimonio del Consell.
Suspendidas las
licencias
Por tanto ya no basta
con que la Comisión de Centro Histórico del
Ayuntamiento de Palma, como había ocurrido
hasta la fecha, le diera el visto bueno a
los trabajos previos que la Conselleria de
Obras Públicas ha desarrollado allí. Desde
el 19 de mayo las obras deben contar con la
aprobación de la nueva Conselleria de
Patrimonio que, por cierto, ha paralizado
cualquier licencia concedida en los mismos
mientras se incoa el expediente para
declararlo Bien Catalogado.
El
Consell tiene un año en concreto para
rubricarlo. Para empezar la Conselleria
allí ya no podrá hacer ningún trabajo hasta
que este expediente de protección esté
resuelto. Podrá realizar trabajos en otra
zona de la futura estación intermodal, pero
no en ese edificio.
Un espacio
donde, según consta en la orden de
protección que ha efectuado el Consell,
«sólo se podrán realizar obras de
consolidación, conservación o restauración»
lo que, difícilmente, casa con la obras de
instalación allí de una maquinaria de
refrigeración con las tuberías pertinentes
que se tendrán que colocar en el subsuelo
de la construcción.
Además se apunta
que «por su tipología industrial hace que
se tengan que proteger con especial cuidado
todos los elementos estructurales, soportes
y cubiertas, así como el tratamiento de los
materiales en cada una de las situaciones».
En estos momentos, y según consta en el
expediente abierto por los técnicos del
Consell, ya hay cosas que el Govern
incumple.
En su visita a las obras la
administración insular ya ha detectado que
el antiguo edificio de viajeros «está
siendo objeto de una profunda reforma» pese
a que «este proyecto no cuenta con
autorización de la Comisión Insular de
Patrimonio». Y además se censura que «se ha
destruido la cubierta de teja plana en dos
puntos para la instalación de unas
claraboyas y se han realizado estos
trabajos sin ningún tipo de cuidado en dos
puntos de la cubierta», se puede leer en la
orden de paralización de las obras.