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EL MUNDO OPINA
Pobres y de aquí
A la vista de la fuerte inmigración que
ha registrado Baleares y de que muchos
extranjeros, en su mayoría
extracomunitarios, tienen situaciones
laborales precarias, podría pensarse que
muchos de ellos se ven obligados a asistir
a centros benéficos para subsistir en algún
momento. Pero no es exactamente así, porque
ahora se ha conocido un dato que resulta
cuando menos sorprendente: la mitad de los
usuarios del comedor gratuito para pobres
que depende del Govern, son españoles y,
más curioso aún, un 6% de los mismos son
alemanes. No son pues los inmigrantes
latinoamericanos o los africanos,
contrariamente a lo que pudiera pensarse,
los que más utilizan este tipo de centros
benéficos. Ello sólo puede tener una
explicación y es que llegan a la isla
marginados procedentes de otras comunidades
y no es que se hayan quedado aquí sin
trabajo sino que han hecho de este tipo de
vida un modus vivendi. Y esto se
pone de manifiesto especialmente en
invierno cuando los servicios de asistencia
social tienen que recoger en la calle a
marginados, que habitualmente quieren vivir
en la calle, para darles cobijo y
protegerlos.
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