El pasado 28 de abril el TSJIB
confirmaba la sentencia 174/2005 en base a
la cual se «declara nula de pleno derecho
la licencia de obras municipal concedida
por el alcalde de Petra a la entidad Son
Canals S.L. el 21 de febrero de 2001» (sic)
y por la cual «el Ayuntamiento de Petra
vendrá obligado a dictar cuantos actos sean
necesarios para la restauración del orden
urbanístico infringido, inclusive la
demolición de las obras realizadas con
motivo de la concesión de esta licencia»
(sic).
Los términos de la sentencia
no parecen inequívocos, sino más bien todo
lo contrario. Pues bien, a día de hoy,
transcurridos más de los dos meses que da
de plazo la jurisdicción de lo
contencioso-administrativo para cumplir la
sentencia, no se ha abierto por parte del
PSM de Petra, no ya un expediente de
demolición, sino ni siquiera uno de
disciplina urbanística. Como lo leen. Es
más, según fuentes del todo solventes, el
concejal de urbanismo, Sebastià Rechach, no
tiene intención de abrir ningún expediente
porque al parecer la sentencia no deja
claro lo que hay que hacer.
De
virguerías y trapisondismos como
instructor, Rechach ha dado muestras más
que sobradas durante toda su carrera
política, la más destacada la grotesca
instrucción que ya dura más de dos años del
expediente de disciplina urbanística
abierto contra la empresa del marido de la
edil Catalina Mas por una nave ilegal de
más de 750 metros cuadrados.
Por si
fuera poco, el Ayuntamiento de Petra acaba
de perder otro pleito por el cual el
juzgado contencioso-administrativo número 2
de Palma, en su sentencia 159/06 del pasado
30 de mayo, ha anulado una resolución
municipal que sancionaba y ordenaba la
demolición (esta vez sí, ¿por qué?) de otra
nave ilegal construida por otra empresa
local.
El motivo de la anulación
reside en que, durante la instrucción del
expediente, no se habría notificado la
propuesta de resolución al denunciado,
impidiéndole por tanto la posibilidad de
alegar. Una infracción grave en el
procedimiento cometida por el instructor
que habría producido indefensión en el
denunciado y que retrasará (o impedirá) por
tanto la restauración de la legalidad
urbanística por parte del consistorio. Son
tres ejemplos palmarios de cómo se está
resolviendo la disciplina urbanística en
Petra a manos de un instructor que, en vez
de instruir, probablemente necesite ser él
el instruido. Porque en estos años al PSM
de Petra no le ha interesado lo más mínimo
instruir y mucho menos dar ejemplo.
Rechach, el que fuera secretario técnico de
Sampol en tiempos del Pacte, encarna la
deriva de un partido que en sus inicios
había creado ilusión abanderando la causa
de la honradez pero que, una vez en el
poder, está chapoteando en el mismo barro
que tanto denunciaron en su día. Por
cierto, ¿alguien ha visto al GOB?