AGUSTÍN RIVERA
PALMA.- Pablo
Castellano (Madrid, 1934) siempre ha sido
un gran defensor de la libertad. Abogado
con 43 años de ejercicio profesional,
afincado en Palma desde 1989, pasa el
verano en Andratx. Diputado constituyente
con el PSOE, fue secretario de la Mesa de
las Cortes que redactaría la
Constitución.
Vocal del Consejo
General del Poder Judicial, fue expulsado
del PSOE en 1987, tras denunciar la
corrupción felipista y haber sido miembro
de las ejecutivas de UGT y del Partido
Socialista. Fue diputado por Madrid con
Izquierda Unida entre 1989 y 1996.
P.-¿Qué le parece que se
coaccione a ciudadanos
particulares?
R.-Me parece
absolutamente inaceptable que sean cuales
sean los problemas de un colectivo de un
lugar no se utilice la vía civilizada de
los tribunales. Es como volver a la época
del Medievo. Los que coaccionan mediante la
manipulación son infames y estos
comportamientos acívicos, mediante
coacciones, son mafiosos.
P.-¿Cree
que actitudes como las del Lobby per la
Independència se acabarán generalizando
en Baleares?
R.-Creo que
sí, que se van a ir generalizando al margen
de que vayan contra el editor de EL
MUNDO/El Día de Baleares, Pedro J. Ramírez.
Estas actitudes de violencia física, verbal
o de ignorancia van cundiendo y eso es muy
malo para una sociedad democrática como la
nuestra. Está más que demostrado que es un
pésimo ejemplo y pienso yo, y todos los
ciudadanos, que se actúa con total
impunidad.
P.-¿El Lobby per la
Independència de Jaume Sastre se
manifiesta para intentar silenciar los
numerosos casos de corrupción en Mallorca
destapados por EL MUNDO/El Día de
Baleares?
R.-EL MUNDO/El
Día de Baleares está teniendo una actitud
cívica más que encomiable. También resulta
muy evidente que hay un intento de
silenciar a este diario, que se ha hecho
eco de los casos de corrupción en la Isla,
de nepotismo y falta de respeto a los
bienes públicos. Estoy convencido de que
estos asuntos denunciados por EL MUNDO/El
Día de Baleares no se pueden desligar del
caso de la piscina, que es anecdótico y
pueril, de la empresa periodística y de su
comportamiento y respeto a la verdad que
demuestra cada día en sus
páginas.
P.-¿Está perjudicando a
la imagen turística de Baleares esta
campaña de coacciones e intimidaciones a
ciudadanos privados en la Isla, como ha
subrayado el presidente de la Federación
Hotelera de Mallorca, Pedro
Cañellas?
R.-Si la imagen
de cualquier sitio es el primer cartel del
que hacemos una valoración para enjuiciar
un lugar, la imagen de Mallorca puede verse
seriamente perjudicada. Y eso es negativo.
En lugar de favorecernos se están haciendo
amenazas amparándose en un cargo público.
Esto no es la imagen de una sociedad
moderna: a nadie le gustar estar a expensas
de los caprichos de unos
pocos.
P.-¿Dónde opina que se
deberían manifestar los que intentan
coaccionar a propietarios de casas
particulares?
R.-Quienes
tengan algo que reclamar que lo hagan ante
las instituciones correspondientes o vayan
a los tribunales, que para eso están. Los
tribunales y la justicia son una de las
grandes conquistas de los seres
civilizados. Lo que resulta inadmisible es
intentar coaccionar a alguien, como en este
caso hacen con Pedro J. Ramírez, asaltando
su casa.
P.-¿Con este tipo de
acciones que se fomenta desde grupos
radicales como el Lobby per la
Independència se está intentando a su
juicio radicalizar el ambiente social y de
convivencia que hay en la
Isla?
R.-Lo que está
ocurriendo es un desprecio a las normas
cívicas utilizando la coacción. Lo que se
ha puesto de manifiesto en este caso es que
algunos que creen que están en la
modernidad se encuentran en realidad
ejecutando acciones ancladas en el
Paleolítico.