EIVISSA.- El Grupo Progressista del
Consell Insular cargó durante el Pleno de
la institución celebrado el pasado viernes
contra Santa Eulària por no ceder el solar
adjunto a la actual depuradora para
construir la nueva porque «tiene intereses
urbanísticos en la zona».
Lo que no
dijo en ningún momento el conseller de
Esquerra Unida Miquel Ramón es que tanto la
Conselleria balear de Medio Ambiente como
el Ayuntamiento de Eivissa ya habían
centrado sus miras en estos terrenos. El
problema que surgió fue puramente
económico.
Hay que recordar que el
Consistorio de Vila remitió el 29 de julio
de 2005 una propuesta en la que aparecía
este solar de 38.000 metros cuadrados en
Santa Eulària y cuyo precio era de 3,6
millones de euros.
Lo que no sabía el
equipo de Gobierno dirigido por Xico Tarrés
es que el Ibasan se había interesado meses
antes por este mismo terreno y,
curiosamente, su precio era 3 millones de
euros más barato de lo que indicaba Vila:
600.000 euros.