JOSÉ M. DE
LAMO
EIVISSA.- El Ayuntamiento
de Sant Antoni no expropiará a ningún
particular para que se construya en su
municipio la depuradora de Vila. Así lo
aseguró ayer a EL MUNDO/ Ibiza y Formentera
el alcalde de la Villa de Portmany, José
Sala, quien aseguró que esta posibilidad
sólo se analizaría en caso de que hubiera
un acuerdo con los propietarios del
solar.
El primer edil señaló que el
Consistorio de la capital oficiosa de las
Pitiüses le había remitido el plano de un
solar ubicado en el municipio de Sant
Antoni para ver si estaría de acuerdo en
que se ubicara allí la nueva plata de
depuración de aguas residuales de Vila
«pero en ningún momento nos informó de que
los propietarios eran contrarios a su
venta».
«Yo pensaba que se trataba de
un solar que alguien quería vender»,
recalcó Sala», «y es en este supuesto en el
que tomaremos una determinación». Sin
embargo, avanzó que «si no hay acuerdo con
los propietarios nosotros no nos meteremos
en expropiaciones».
Hay que recordar
que el concejal de Urbanismo del
Ayuntamiento de Eivissa, Vicente Torres,
había asegurado el pasado viernes a los
representantes de la Asociación de Vecinos
de Talamanca que la depuradora podría
ubicarse en el municipio de Sant Antoni
pero que todo estaba pendiente de que el
Consistorio vecino expropiara el solar ya
que el propietario se negaba a su venta».
La nueva opción no depende de nosotros»,
había indicado Torres, «sino del
Ayuntamiento de Sant Antoni y de la
capacidad de mediar del Consell
Insular».
Y es que el Ayuntamiento de
Eivissa, desde que comenzó la labor de
buscar una nueva ubicación a esta
problemática infraestructura, está tratando
de que otro municipio sea el receptor de la
depuradora. De hecho, de entre las 5
posibles ubicaciones que planteó a la
Conselleria Balear de Medio Ambiente una,
al lado de la actual instalación, se
encontraba en el municipio de Santa
Eulària.
Un ejemplo del poco o nulo
interés del equipo de Gobierno de la ciudad
de Eivissa para que se construya esta
infraestructura en su territorio es que en
marzo de 2005 el Instituto Balear de
Saneamiento tomó la decisión de emplazarla
en un solar que se encuentra en las
cercanías del segundo cinturón de ronda de
Eivissa, a la altura del hospital de Can
Misses y a cerca de un kilómetro de
distancia de este centro
sanitario.
Esta decisión se tomaba
después de un año y medio intenso de
búsqueda y de la elaboración de una serie
de estudios técnicos realizados
conjuntamente entre personal del Ibasan y
técnicos del Ayuntamiento de
Eivissa.
Fruto de esta colaboración
entre instituciones surgieron 5 posibles
enclaves de los que la Conselleria de Medio
Ambiente, bajo criterios puramente
técnicos, se decantó por el cercano al
segundo cinturón de ronda.
Sin
embargo el Consistorio se desmarcó de esta
decisión y manifestó que haría todo lo que
hiciera falta conforme a sus competencias
para que no se construyera la depuradora en
ese terreno. El propio alcalde de Vila,
Xico Tarrés, cargó duramente contra el
titular balear de Medio Ambiente por haber
tomado esa decisión sin tener en cuenta la
opinión municipal. A partir de ahí el
Consistorio ha tratado en todo momento de
sacar la infraestructura de su
municipio.