La 'catedral del cante' cuenta, desde el
sábado, con tres nuevos talentos: Miguel de
Tena se alzó con la Lámpara Minera,
mientras que la bailaora canaria María
Juncal ganó El Desplante. El guitarrista
'Niño de Brenes' recibió el Bordón
Minero.
JUAN
REDONDO
Especial para EL
MUNDO
l cantaor Miguel de Tena,
un pacense de 29 años, se alzó en la noche
del sábado con la Lampara Minera en la 46
edición del certamen más prestigioso del
cante jondo, que se celebra todos los años
en La Unión.
Por su parte, la
bailaora canaria María Juncal Burrull ganó
El Desplante y el guitarrista sevillano
Niño de Brenes obtuvo el Bordón
Minero, máximo galardón en la modalidad de
guitarra flamenca. En esta ocasión, no hubo
sorpresas: los tres ganadores figuraban en
todas las quinielas y el público, que
volvió a llenar la catedral del cante,
recibió el fallo del jurado con una
cerrada ovación.
Miguel de Tena,
procedente de Reucas (Badajoz), llevaba
cuatro años probando en el Cante de las
Minas. En la anterior edición ya había
conseguido llegar a la final y sonó como
uno de los grandes favoritos. Y ahora, por
fin, ha conseguido su sueño -valorado en
20.000 euros-. Es un cantaor largo, con un
variado repertorio y una voz dulce y clara.
A sus 29 años ya ha coleccionado más de 25
premios.
El cordobés Antonio José
Megías Portero, segundo en mineras, ganó
por cartageneras y cantó magníficamente una
soleá, dejando un fantástico sabor de boca
entre el público. A juicio de los expertos,
tiene voz y técnica para hacerse, en un
futuro muy próximo, con el ansiado premio
de la Lámpara Minera.
También gustó,
y mucho, la bailaora canaria María Juncal
Burrull. Admiradora de Merche Esmeralda,
con varias giras internacionales en su
carrera -México, Cuba Japón, China...-
fusionó en su actuación fragmentos más
clásicos, en la línea de Cristina Hoyos o
Merche Esmeralda, con otros más en el
estilo de Sara Baras, cerrando su actuación
con una isa canaria. En guitarra,
Juan José Rodríguez Millán, Niño de
Brenes, fue un merecido
ganador.
Para los expertos fue un
certamen de nivel medio, reflejo de la
evolución del flamenco entre los jóvenes.
«No se puede hablar de nivel alto», dijeron
algunos miembros del jurado. La opinión
general coincidía en un aspecto: se ha sido
muy generoso en algunos de los premios
entregados, sobre todo los
secundarios.
A los ganadores les
queda un largo camino por delante, porque
aunque la Lámpara Minera abre muchas
puertas y garantiza presencia en un amplio
circuito de galas, muy pocos ganadores se
han convertido en grandes figuras del
flamenco. Hay, eso sí, algunas excepciones.
Luis de Córdoba, Mayte Martín y Miguel
Poveda (Vicente Amigo en guitarra y Galván
en baile, también iniciaron su andadura
artística en La Unión).