M. C. / E. C. L.
BUNYOLA.- La
Entidad Local Menor (ELM) de Palmanyola
vivió la noche del jueves la Junta Vecinal
más crispada de la legislatura o la más
polémica en años. «Nunca, ni con Antonia
Juan (ex alcaldesa pedánea) recuerdo que
hubiera pasado algo así», explicó el vocal
popular Xisco Rotger, uno de los
protagonistas de la trifulca. Lo mismo
comentó Isabel Moreno, también vocal del
PP, sobre la cual pesa una denuncia ante la
Guardia Civil por haber agredido tras la
sesión a la mujer de Rotger.
La
Junta del pasado martes, que el alcalde
popular Ramón Oliver tuvo que suspender por
falta de quorum -dos de los vocales
del PP (Francisco Sastre y Xisco Rotger)
abandonaron la sala junto a la socialista
Antonia Juan- ya avecinaba tormenta. En
esta ocasión el secretario general del PP
en Baleares, José María Rodríguez, no fue
testigo (si presenció la sesión anterior)
del «lamentable espectáculo», así lo
calificó tanto el alcalde como el resto de
vocales que protagonizó el equipo de
gobierno palmanyolí.
En un
clima ya crispado Oliver junto a sus 3
vocales (Francisco Sastre, Xisco Rotger e
Isabel Moreno) y la socialista Antonia Juan
Solá iniciaban la Junta. Sobre la mesa, los
mismos puntos que en la anterior aunque en
distinto orden. Ratificación de las actas
anteriores, dar cuenta de la auditoría
interna de 1999 a 2002 y el convenio
firmado con la promotora de la urbanización
Sa Font Seca. Precisamente fue este último
punto el que motivó el abandono de los dos
vocales del PP al verse privados de la
palabra. Tal y como publicó este periódico,
el alcalde aseguró que no puede darles
voz ya que sólo hablan los
portavoces de cada grupo, en este caso
Isabel Moreno. Algo en lo que disienten
tanto Rotger como Sastre. Es más aseguran
que el convenio firmado por el alcalde es
ilegal, «así lo demuestra un informe del
secretario municipal».
Un
polémico convenio
Tal y como
declaró Sastre, este acuerdo debe ser
consensuado y llevado a Junta Vecinal, para
después ratificarse. Sin embargo, «el
alcalde va por libre. Y esto no lo puede
hacer. Tiene que seguir el procedimiento».
Por ello «no apoyaremos una propuesta que
es ilegal», aseveró. La misma opinión
comparte Rotger quien insistentemente pidió
la palabra opinar sobre el convenio. Y de
nuevo la misma negativa, y las mismas
consecuencias que en la sesión anterior.
Faltas de respeto e insultos al alcalde
como «eres un dictador». Las
descalificaciones y provocaciones fueron
«tanto unos como otros» explicó Sastre que
achacó lo sucedido a la mala relación en el
seno del equipo de gobierno popular
y al odio acumulado. El ambiente de
crispación obligó, según Oliver, a
amonestar a Rotger en 2 ocasiones. Incluso
le amenazó con expulsarle si no debaja de
mofarse e increpar. A lo que, según el
alcalde, contestó: «Ya puede venir la
Policía que a mí no me saca nadie».
Ante el cariz que estaban
adquiriendo los acontecimientos y tras un
receso infructuoso, el alcalde decidió
levantar la sesión. Dejando sobre la mesa
el convenio así como una propuesta sobre el
mismo presentado por Juan. Pero los ánimos
ya estaban más que caldeados. Fue entonces,
según reza la denuncia presentada ayer por
Moreno ante la Guardia Civil, cuando la
mujer de Rotger le dijo en reiteradas
ocasiones y a empujones que «era una hija
de puta» y que le «chupaba la polla al
alcalde». Acto seguido Moreno la abofeteó.
La agredida, que dio parte esa misma
noche ante la comisaría del Pont d'Inca,
niega la versión de la vocal. «Lo único que
quería era calmar los ánimos. Les dije que
lo dejaran, que ya había terminado la
sesión. Me vino totalmente de sorpresa»,
indicó. La compañera sentimental de Rotger
quiso dejar claro que la postura de Oliver
es «antidemocrática». «No se le puede
privar de la palabra pues tiene todo el
derecho y el deber de hablar», declaró. Y
añadió: «No entiendo, o no deberían dejar
(sic) que una persona agresiva desempeñe
labores políticas». La versión de Moreno
dista mucho de ésta. La vocal
popular insiste en que la agresión
verbal fue muy fuerte y que le persiguió
hasta un despacho donde fue a refugiarse.
«Se me echó encima. Lo hice
inconscientemente después de aguantar el
tipo durante la Junta. Estaba fuera de sí
(refiriéndose a la mujer de Rotger)»,
apostilló Moreno, quien ha declarado que no
volverá a las Juntas hasta que no haya un
cambio de actitud.