Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Jueves, 27 de julio de 2006 Actualizado a las 01:16
 

Detenido un conductor ebrio tras saltarse un control policial mientras le hacían una felación

Los agentes interceptaron un Mercedes negro en Porto Pi que se saltó el dispositivo - Cuando abrieron la puerta, se encontraron al automovilista desnudo y a su acompañante entre sus piernas


LORENZO MARINA

PALMA.- El Mercedes negro hizo caso omiso a las señales de alto. Los policías comunicaron que un vehículo se había saltado el control y se daba a la fuga a toda velocidad. Unos metros más adelante lograron interceptar el coche fugitivo. El conductor se resistía a abrir la puerta. Cuando los policías lograron abrir, su acompañante seguía ensimismada practicándole una felación.

Sobre las cinco de la madrugada, el control de los antidisturbios de la Unidad de Intervención del Cuerpo Nacional de Policía y los agentes de la Policía Local habían convertido la avenida de Joan Miró en una suerte de embudo, a la altura de Porto Pi.

Las medidas de seguridad se han multiplicado desde que la Familia Real se encuentra en pleno pasando sus vacaciones estivales en Mallorca.

Los controles aleatorios son uno de los principales dispositivos. Antidisiturbios con sus fusiles y agentes de la Policía Local desvían a todo aquel coche que consideran sospechoso.

Señales luminosas

Tal fue el caso del Mercedes negro. El conductor no respetó las señales que le hacían con los conos luminosos los policías. De hecho, siguió su veloz carrera como si tal cosa. La voz de alarma se disparó entre los policías.

El siguiente control fue mucho más expeditivo. Los policías interceptaron el coche fugitivo y tomaron precauciones. Cogieron sus armas y las amartillaron. Mientras tanto, el conductor del coche, un mallorquín de 34 años, se resistía a descender del automóvil.

En un principio, los policías sospecharon que el conductor se encontraba completamente solo. No fue así. La cabeza de la mujer que le acompañaba, una joven del Este, se encontraba entre las piernas del conductor.

Ni siquiera las sirenas, los avisos por megáfono, y el nutrido dispositivo policial apostado en plena avenida de Joan Miró lograron, en absoluto, que la pareja interrumpiera el apasionado encuentro sexual en el coche.

El conductor del automóvil se resistió a abrir la puerta del Mercedes. Fueron los propios policías los que abrieron el coche. La mujer continuaba practicándole la felación al conductor, desnudo de cintura para abajo.

A continuación, los policías conminaron a los ocupantes del Mercedes a que descendieran del automóvil. El conductor no pudo apearse del vehículo, al tener los pantalones a la altura de los tobillos. Una vez que el hombre se abrochó los pantalones y la mujer se incorporó, los policías le hicieron soplar, esta vez, al conductor.

El control de alcoholemia corroboró algo que ya era muy evidente a simple vista. El conductor se encontraba conduciendo bajo los efectos del alcohol. A continuación, los policías detuvieron al conductor por un delito contra la seguridad en el tráfico.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad