El Parlament aprobó ayer, con los votos
del Grupo Popular y con la abstención del
Grupo Mixto (UM), la Ley Integral de
Juventud en una sesión plenaria
extraordinaria, en la que, de nuevo, los
partidos de la oposición no participaron en
la votación, una actitud que fue muy
criticada por los diputados
populares.
El portavoz del
PP, Fernando Rubio, defendió que la Ley de
Juventud prioriza actuaciones para
favorecer la emancipación de los jóvenes,
reservando parte de las viviendas de
Protección Oficial que se construyen en la
Comunidad a este colectivo, y se contemplan
incentivos económicos para los propietarios
de pisos desocupados que decidan
alquilarlos.
Sin embargo, antes de
comenzar su exposición, Rubio reprochó a la
oposición su actitud de no querer
participar en las sesiones plenarias
extraordinarias y los calificó como unos
«vagos», acusaciones que «calentaron» el
debate, provocando un cruce de palabras con
el de EU/Els Verds, Miquel Rosselló, e hizo
que el diputado popular, Antoni Pastor
abandonara el hemiciclo.
Así,
Rosselló denunció que la Ley de Juventud
tiene el objetivo de regular el
funcionamiento de la Administarción en
materia de juventud, pero se «olvida
completamente» de los «derechos y deberes»
de los jóvenes y de su reconocimiento como
ciudadanos, informó Europa Press.
Rosselló añadió además que no se
trata de una ley «integral» puesto que no
contempla un catálogo de derechos y
deberes, y afirmó que se trata de una ley
«asistencial» sin «ningua intención» de
mejorar la situación de la juventud de las
Islas, además de criticar la «falta» de
participación para su elaboración.
Al respecto, Fernando Rubio,
defendió que el GPP aceptó más del 60 por
ciento de las enmiendas de la oposición de
las más de 160 presentadas por los
distintos grupos, de las que fueron
incorporadas más de 80, y justificó la Ley
en que ha contado con el aval del Consejo
Económico y Social de Baleares, el «máximo»
órgano consultivo de las Islas.