R. G.
MANACOR.- A falta de diez
meses para terminar la legislatura 2003-07,
el proyecto estrella del Ayuntamiento de
Manacor, el nuevo Plan General de
Ordenación Urana (PGOU), estÁ herido de
muerte. Todos aceptan que en el mejor
de los casos sólo se aprobará inicialmente
y ya será el proximo gobierno el que
resuelva el resto de trámites (aprobación
provisional y la definitiva).
La
oposición municipal (PSOE, PSM y ALM-UM) ha
puesto las cartas encima de la mesa y sólo
apoyará el proyecto si cumple al menos 20
condiciones. Los diez ediles que no son del
gobierno trabajarán juntos.
PSOE, PSM
y ALM-UM no le darán el voto favorable a
Pastor si no retira del nuevo planeamiento
la intención de bajar una altura de todos
los solares urbanos consolidados, maniobra
que ha posibilitado la ampliación del suelo
residencial sin elevar el número de vecinos
sobre la misma densidad. Igualmente, tendrá
que retirar la construccion de 400
viviendas nuevas en el paseo del
ferrocarril, entre la calle Tarragona y la
Plaza Madrid, porque en el PGOU que se ha
diseñado se permite la creación de más de
1.000 nuevas casas. El 40%
sobran.
PSOE y PSM no están de
acuerdo que se construyan campos de golf, y
en el planeamiento se incluyen dos. Piden
que se retire el 50% del nuevo urbanizable
de la zona de la Torre dels Enagistes ya
que se masificaría un emplazamiento de
Manacor alejado de servicios generales. El
suelo de servicios crecería un 500%.
La oposición pide asimismo a Pastor
la retirada de 200.000 m2 para que el
crecimiento previsto sea acorde a las
necesidades del municipio durante los
próximos 25 años.
Darán el visto
bueno a Pastor si incluye suelo para
viviendas de protección oficial
subvencionadas para al menos 1.000 pisos.
En la actualidad no se contempla suelo ni
para una vivienda protegida. «Debe grafiar
suelo para un polígono especial de
reciclaje, proteger la zona de la Serra den
Llodrà, ampliar el suelo sanitario y
social, incluir en el casco urbano zonas
verdes y parques publicos multiusos», le
advierten.
Además, todos solicitan
que el suelo industrial tenga un precio
máximo de venta nunca superior a los 150
euros el metro. Permitir en suelo
recalificado por la administración los
precios actuales de 500 y 600 euros, dicen,
impide el acceso a la pequeña y mediana
empresa.