PALMA.- El director del Centro
Meteorológico de Baleares, Agustí Jansà,
presentó ayer el Plan Nacional de
Predicción y Vigilancia de Meteorología
Adversa (»Meteoalerta») que dividirá las
islas en siete zonas de predicción para
advertir detalladamente de la llegada de
fenómenos adversos.
Jansà explicó en
rueda de prensa que el nuevo sistema, que
fue sido activado ayer en toda España y que
permitirá la convergencia con el proyecto
europeo EMMA, facilita de forma detallada y
actualizada información sobre los fenómenos
atmosféricos adversos y su evolución, con
un plazo máximo de previsión de 60 horas.
Las Islas Baleares se han dividido
en las siguientes zonas de predicción:
Menorca, Ibiza y Formentera, Sierra de
Tramuntana, norte y nordeste de Mallorca,
interior de Mallorca, sur de Mallorca y
levante mallorquín.
«Meteoalerta» se
basa en un sistema informático que genera
automáticamente avisos de las previsiones
en caso de riesgo y los transmite
directamente a los sistemas de Emergencias
y Protección Civil y a los medios de
comunicación.
El nuevo sistema
evalúa los riesgos por viento, lluvia,
nieve, temperaturas extremas, tormentas,
temporales costeros, aludes y «rissagues»
(oscilaciones bruscas de la altura del mar
habituales en Menorca).
Cada uno de
estos fenómenos tiene diversos umbrales de
peligrosidad representados por colores: el
verde indicará que no existe ningún riesgo;
el amarillo avisará de un riesgo no
generalizado, sino exclusivo para alguna
actividad concreta, y el naranja alertará
de un peligro meteorológico importante, que
pasará a ser extremo en el nivel rojo.
En el caso de las altas
temperaturas, por ejemplo, se ha
establecido el nivel amarillo hasta 33
grados en Mallorca y 32 en Menorca e Ibiza;
el naranja hasta los 35 en Mallorca y los
34 en Menorca e Ibiza, y el rojo cuando los
termómetros alcancen los 38 grados en
Mallorca y los 36 en el resto de islas.
El director general de Emergencias
del Govern, Joan Pol, destacó la iniciativa
de «comarcalizar» o «territorializar» las
predicciones y los avisos, ya que «no es lo
mismo un viento de 100 kilómetros por hora
en Menorca que en Ibiza», porque en la
primera es «común» y no supone un riesgo,
mientras que en la pitiusa la
«vulnerabilidad de la población» a este
fenómeno es más alta.
Los avisos,
que sólo se producen en casos de código
naranja o rojo, se van actualizando
continuamente en la web del Instituto
Nacional de Meteorología (INM), donde
cualquier ciudadano puede acceder a ellos;
además, se contempla para un futuro próximo
el envío de los avisos por SMS a personas y
organizaciones interesadas.
Por otro
lado, Jansà informó de que el radar que el
INM empezó a instalar en Mallorca en 1984 y
cuya colocación se paralizó está
«técnicamente instalado» desde hace «un par
de meses» en una zona militar «cerca de»
Cap Blanc, aunque aún quedan «obstáculos
burocráticos y administrativos» que impiden
su activación.