El líder independentista Jaume Sastre
se ha llevado un nuevo varapalo en los
tribunales. Sastre pidió al Juzgado de lo
Contencioso de Palma que ordenara la
demolición de la piscina de Pedro J.
Ramírez, a pesar de que está amparada por
una concesión del Ministerio de Medio
Ambiente.
Sin embargo, en sus
respectivos informes, tanto la Fiscalía
como el Abogado del Estado han desestimado
esta petición. Ambos dictámenes señalan que
la Sala de lo Contencioso de Palma es
incompetente para dirimir conflictos
planteados en torno a resoluciones del
Consejo de Ministros.
Esta
competencia corresponde a la Sala de lo
Contencioso de la Audiencia Nacional,
instancia a la que Sastre deberá dirigir,
en todo caso, su reclamación.