MARIONA CERDÓ
MANACOR.- El Consell
de Mallorca no sólo ha colocado en el
Centre Sociocultural de Manacor a cinco
personas pertenecientes o próximas a Unió
Mallorquina, sino que también ha contratado
a la empresa del novio de una de ellas. Se
trata del compañero sentimental de la ex
líder de ALM-UM en el municipio
manacorí y actual número seis
del partido, Margalida Pocoví Artigues. Se
llama Benjamín Giménez Giménez y su
empresa, especializada en lecciones de
baile de salón, tiene el nombre de
Tango.
La institución insular ya le
ha pagado en lo que va de año 5.568 euros
en concepto de «asistencias técnicas de
cursos de baile de salón en el Centre
Sociocultural de Manacor», según figura en
los decretos aprobados por el Pleno del
Consell a principios de este año. Los pagos
salieron de la Conselleria de Cultura -el
departamento que gestiona los centros
socioculturales del Consell- el siete de
febrero de 2006.
El de Benjamín
Giménez es sólo uno de los múltiples
contratos que ha firmado la institución
insular con miembros de Unió Mallorquina o
personas de su entorno familiar. De hecho,
el Consell se ha gastado este año un total
de 34.780 euros en colocar en sus
centros socioculturales de Inca y Manacor a
monitores pertenecientes o muy próximos al
aparato del partido. Los sueldos anuales
que les ha entregado oscilan entre los
2.227 euros y los 5.568 en función del
trabajo desarrollado.
Tal y como ya
publicó ayer este periódico la institución
insular tiene contratadas en el Centro
Sociocultural de Manacor al menos a cinco
personas vinculadas a UM. Las más
destacadas son la ya mencionada Margalida
Pocoví Artigues, que trabaja en el centro
como profesora de baile de salón, y la
monitora de pintura y dibujo, Francisca
Caldentey Crespí, que es a la vez madre de
la consellera de Cooperación Local de la
institución insular, Catalina Julve
Caldentey.
Agrupación de
Campos
La cosa no se queda ahí,
porque también trabajan en el centro otras
tres mujeres directamente vinculadas a UM,
aunque en este caso no pertenecen a la
agrupación de Manacor sino curiosamente a
la de Campos. De hecho, son personas del
entorno de la Asociación de Actividades
Socioculturales de Mallorca, más conocida
por el sobrenombre de Las
Magdalenas.
Que una institución
de Manacor se nutra de gente de Campos
puede parecer extraño, pero todo tiene su
explicación. El Centre Sociocultural de
Manacor depende de la Conselleria de
Cultura, dirigida por Dolça Mulet. Y la
mano derecha de Mulet es la
campanera Miquela Salvà, que
actualmente es la jefa de Programas de
Juventud del Consell y la número
tres de UM en Campos. Salvà tiene a sus
órdenes a una nutrida plantilla de gente
dispuesta a trabajar para el partido, que
normalmente centra su actividad en el campo
de la Tercera Edad.
En este grupo
figuran una serie de mujeres que ejercen de
monitoras en distintas asociaciones y
organismos relacionados con el Consell.
Viven en Campos y trabajan en distintos
centros culturales de los municipios de la
zona. Se trata de Apol·lònia Mas Barceló,
Maria Ballester Coll y Margalida Mercadal
Ginard. En el Centre Sociocultural de
Manacor son, respectivamente, las monitoras
de macramé, calados y gimnasia, unas tareas
que luego repiten en el Centre Cultural de
Inca.
Bordados y
calados
Según figura en los
decretos aprobados por el Pleno del
Consell, Maria Ballester Coll se ha llevado
este año 6.861 euros por dar clases de
bordados y calados en los centros
socioculturales del Consell en Inca y
Manacor. Por su parte, Margalida Mercadal
Ginard ha ingresado 11.136 euros por hacer
de monitora de gimnasia en ambas
delegaciones de la institución
insular.
La tercera de las
magdalenas de Campos, Apol·lònia Mas
Barceló, ha percibido 4.454 euros por el
curso de macramé en el centro sociocultural
de Manacor y Francisca Caldentey, la madre
de la consellera, ha cobrado otros 3.340
euros por sus clases de dibujo y pintura
también en el centro
manacorí.
A estas cantidades,
cabe sumar el sueldo percibido por Benjamín
Giménez por montar las clases de baile de
salón y también otros 3.600 euros
percibidos por Rosa Maria Gregorio
Guardiola, profesora de informática en
Manacor y al parecer también persona
destacada dentro del aparato de ALM-UM. En
total, casi 35.000 euros que han salido de
las arcas de la institución insular y han
ido a parar a manos de miembros o gente
próxima a UM.