M. A. RUIZ
PALMA.- La
Fundación del Museo Es Baluard, presidida
por el editor Pedro Serra, no sólo ocultó
información esencial a la firma auditora
Auren Balear, sino que además le facilitó
un balance contable maquillado, que
no respondía a la realidad.
Así
consta en el escrito dirigido por Auren
Balear al Govern el pasado 15 de diciembre,
que la Sindicatura de Comptes ha
incorporado a su informe sobre la gestión
económica de la Comunidad Autónoma y de sus
entidades públicas correspondiente al
ejercicio 2004.
En esta carta, la
empresa auditora explica que dos años
después de la apertura de Es Baluard, y un
año después del cierre del ejercicio objeto
de la auditoría, la Fundación sólo le había
facilitado una fotocopia de sus cuentas
anuales, sin firma, que ni siquiera
coincide con las presentadas ante el
Protectorado de Fundaciones.
Como
informó ayer este diario, Auren Balear
realizó el pasado 23 de noviembre un primer
informe por encargo del Govern, en el que
ya advertía que sus conclusiones no podían
ser definitivas ya que la Fundación no le
había facilitado ni la liquidación del
presupuesto de 2004 ni el cuadro de
financiación, entre otros documentos
decisivos para poder desarrollar su
labor.
«La Fundación nos facilitó una
fotocopia de unas cuentas anuales en las
que admitía unos ajustes en la valoración
del inmueble», explica la firma auditora en
su escrito. Pero a día de hoy, añade Auren,
«no hemos recibido los originales de las
cuentas anuales, necesarios para cumplir
con el pliego de condiciones establecido»,
sino únicamente una copia sin firma, que
por tanto no tiene validez legal.
La
nota trasluce cierta indignación al
recalcar que la Fundación seguía sin
facilitarle estos documentos, pese a que
habían sido «reiteradamente solicitados a
la entidad auditada». Además, añade, en
aquel momento la Fundación tampoco había
remitido a los auditores ni sus libros de
actas actualizados, ni el balance de
situación ni los extractos bancarios de la
entidad.
El escrito, al que ha tenido
acceso este diario, revela que en el mes de
noviembre la Fundación tampoco había
entregado a los auditores los documentos
que acreditan la «cesión indefinida» de las
obras de arte expuestas.
Hay que
recordar que, cuando se constituyó la
Fundación, Serra prometió donar al Museo de
forma totalmente desinteresada 68 cuadros
valorados en 1,2 millones de euros, así
como cederle durante un período de 30 años
otras 190 obras tasadas en 4,8 millones y,
por un período de cuarto años más, otros 84
lienzos cuyo valor suma 3,8
millones.
EL MUNDO/El Día de Baleares
ya informó el pasado mes de agosto que
Pedro Serra todavía no había formalizado la
cesión de los 68 cuadros que se comprometió
a donar a la pinacoteca. Pues bien, tres
meses después -y casi dos años después de
la inauguración del museo-, los auditores
todavía no tenían constancia de que se
hubiera formalizado la prometida
donación.
45 millones de
inversión
La cesión gratuita de
estas obras fue precisamente lo que
justificó que el Govern, el Consell de
Mallorca y el Ayuntamiento de Palma hayan
afrontado una inversión próxima a los 45
millones de euros de dinero público para
poner en marcha el Museo.
La
firma Auren Balear dejaba constancia en su
escrito del 15 de diciembre que, a causa de
que le habían ocultado documentación
esencial, «no estamos en condiciones de
emitir el oportuno informe de auditoría
financiera. Debido al largo plazo
transcurrido desde la fecha de finalización
del trabajo de campo, es necesario para
nosotros efectuar una revisión de los
hechos posteriores».
En el borrador
inicial de su informe remitido al Govern,
la Sindicatura de Comptes advertía que no
se le habían facilitado ni las cuentas
anuales ni la auditoría de la Fundación del
Museo Es Baluard, entre otras entidades
vinculadas a la Comunidad autónoma. En su
pliego de alegaciones, el Govern incorporó
la carta de Auren Balear para explicar por
qué no se había realizado tal auditoría.
Como consecuencia de todo ello, la
Sindicatura sólo pudo acreditar que la
Fundación recibió del Govern en 2004 una
inyección económica de 1,6 millones de
euros en 2004. Pero en cambio no ha
incluido en su informe ni un solo dato
sobre el Consorcio del Museo de Arte
Moderno y Contemporáneo de Palma,
constituido en 2001 por el Govern, el
Consell y Cort para financiar las obras de
remodelación de Es Baluard.
La
Fundación que preside Serra cerró el
ejercicio 2004 con unas pérdidas de 363.423
euros. Una cifra que no incluye el
multimillonario endeudamiento del
Consorcio.