«Soy consciente de que los mismos
progres que hoy me han criticado por
permitir la feria erótica, mañana me
volverán a criticar por impedir que se
celebre». Con cierta resignación, el
conseller de Industria y Comercio, Josep
Juan Cardona, comentaba ayer con estas
palabras en los pasillos del Parlament la
polémica generada ante la celebración del
Salón Erótico Seda de Mallorca en el
recinto ferial de Ifebal.
A primera
hora de la mañana, la empresa pública del
Govern Fires i Congressos anunciaba la
decisión de rescindir unilaterlamente el
contrato de alquiler del recinto, alegando
su «incumplimiento» por parte de los
organizadores del certamen, Planner &
proceltha. «El contrato de alquiler
contemplaba unos usos determinados del
recinto, que no incluían los actos
pornográficos», explicó el conseller
Cardona en el Parlament. Aunque admitió que
la pornografía no es una actividad ilegal,
consideró que el recinto ferial del Govern
«no es el lugar más adecuado» para
desarrollar este tipo de
actividades.
Apenas una hora después,
Fires i Congressos daba marcha atrás y
anunciaba que no pondrá ningún obstáculo a
la celebración del certamen.
Cardona
abundó aún más en sus explicaciones en los
pasillos del Parlament. «Sin entrar en
contenidos y sin discutir si se hace en un
área privada, no me parece oportuno que
estos programas de pornografía se haga en
un espacio que es propiedad de una empresa
pública, y además, que en el contrato de
alquiler no se establecía el uso que se iba
a dar», explicó Cardona.
El conseller
subrayó que la empresa cumple con todas las
prescripciones legales en cuanto a
actividad.