| |
|
EL MUNDO OPINA
Vaivenes y cambios de opinión
Hay asuntos que, de forma absurda, se
encabritan y lo que, en un principio
parecía era una cuestión irrelevante, acaba
convirtiéndose en asunto grave generador de
dolores de cabeza a quien la autoriza. Esto
es lo que ha pasado con la feria erótica
que se inaugura esta tarde en el recinto de
Fires y Congressos, es decir, un recinto
público administrado por el Govern. La
acusación de pornográfica a la feria en
cuestión no ha tardado en producirse y sus
organizadores han sido los primeros en
difuminar las fronteras entre lo erótico y
lo porno, alentando la imagen pornográfica
de la muestra. El Govern dio luz verde a
que la feria se celebrara en un local suyo,
pero ayer se vivieron unas horas de
vaivenes y cambios de opinión que por la
mañana prohibían la feria y por la tarde la
autorizaban. Es probable que los espacios
públicos no sean precisamente los más
adecuados para ferias de este estilo, pero
no es menos cierto que el recinto de Fires
y Congressos es cerrado y el que acuda a
ver la feria lo hará porque quiere. Fuere
lo que fuere, he aquí un asunto que, de
repente, se ha convertido en sujeto
focalizado por todo el mundo. Las cosa tuvo
arreglo pero lo mejor hubiese sido que no
se llegara a una situación que rozó el
esperpento, aunque quizá los organizadores
han salido ganando con la polémica por la
expectación que ha generado.
|
|
|
| |
 |
|
|
|