LORENZO MARINA
PORTO CRISTO.- Todo
quedó en un susto. Aunque la marejada
informativa del suceso alcanzó cotas de
auténtico tsunami. Y es que con Rafa
Nadal todo se magnifica. Incluso un simple
accidente de circulación como el que sufrió
ayer en Porto Cristo el bicampeón de Roland
Garros y flamante finalista de
Wimbledon.
Cerca de las nueve y media
de la mañana, Rafa estaba a punto de llegar
al domicilio veraniego de sus padres para
recoger los aparejos de pesca, cuando, a
los mandos de su todoterreno Kía Sportage,
topó con un bache en la calle Burdils de
Porto Cristo, apenas a 200 metros de su
casa, en una zona en la que es imposible
circular a alta velocidad, y como
consecuencia del impacto de la rueda con el
socavón perdió por unos instantes el
control del vehículo, que chocó
lateralmente contra un poste
eléctrico.
Afortunadamente Rafa no
sufrió el menor daño. Sólo el lógico susto,
y más en alguien tan joven con apenas un
año de antigüedad como conductor.
Inmediatamente una grúa retiró el vehículo
de la zona afectada y se lo llevó al
concesionario Kía de Manacor, donde
permanece a la espera de que se arreglen
los daños. «No ha sido nada. Yo estaba en
Palma trabajando cuando me enteré y la
verdad es que no entiendo el revuelo que se
ha armado», aseguró a EL MUNDO Sebastià
Nadal, padre de Rafa, que relató que el
campeón de Roland Garros no modificó su
plan del día, y minutos más tarde salió a
pescar tal y como tenía previsto.
La
noticia no tardó en propagarse como un
reguero de pólvora, y más tratándose de un
personaje tan popular como Rafa Nadal. Casi
de inmediato, las páginas web, y las radios
se hicieron eco de lo sucedido. En un
primer momento se temió que el accidente
hubiera sido grave, pero pronto la propia
familia Nadal tranquilizó a todos y
confirmó que Rafa se encontraba en perfecto
estado de salud.
Después de perder la
final de Wimbledon ante Federer el pasado
domingo en cuatro sets, Nadal llegó el
lunes por la mañana a Mallorca. A
continuación, Rafa se marchó a su
residencia en Porto Cristo.
El choque
contra un poste eléctrico de cemento se
produjo en un pronunciado tramo
descendente, a la altura del número 71 de
la calle Burdils. Tras un bache, el
número dos del tenis mundial no pudo
controlar el volante e impactó
violentamente contra dicho poste. Aparte
del monumental susto, no hubo que lamentar
lesión alguna en el deportista de elite. La
potente carroceria de su Kia Cerato
absorbió todo el grueso de la colisión sin
que al tenista le pasara absolutamente
nada.
En un principio, Rafa Nadal se
asustó tremendamente. En breves momentos,
se repuso de la colisión. No obstante, en
primera instancia, el afamado tenista
estubo desconcertado y algo mareado. Una
vecina le dio un vaso de agua para que se
repusiera del impacto. El afamado tenista
no precisó de asistencia médica. Agentes de
la Policía Local de Manacor se personaron
en el lugar. Como consecuencia del impacto,
los vecinos de las inmediaciones sufrieron
algunos cortes esporádicos del fluido
eléctrico. Los policías locales, por su
parte, aseguraron el poste contra el que
había impactado y le colocaron algunas
cintas para evitar que la gente se
acercara.
En primera instancia, el
coche fue retirado por las grúas hasta el
depósito de la empresa en Manacor. A
primera hora de la tarde, el todoterreno
Kia fue conducido hasta el concesionario
oficial de la marca, situado en el polígono
industrial de la capital del Llevant. Allí
se encargarán de reparar los desperfectos
de su todoterreno, consistentes básicamente
en arreglos de chapa y pintura.
Se da
la circunstancia de que Rafa Nadal ha sido
elegido como imagen corporativa de los
automóviles Kia y protagoniza todos sus
anuncios. Su racha continuada de triunfos
ha supuesto también un importante
espaldarazo para esta marca de coches.