MARIONA CERDÓ
PALMA.- El director
de la Televisió de Mallorca, Antoni
Moragues, confirmó ayer al Consejo de
Administración del ente audiovisual que
Fomento de Construcciones y Contratas (FCC)
será finalmente la empresa encargada de
habilitar y gestionar la sede del nuevo
canal televisivo. La constructora se ha
llevado el concurso para la rehabilitación
y la gestión de los estudios de la
Televisió de Mallorca después de ser la
única empresa en presentarse a la
convocatoria pública.
Tal y como ya
adelantó este periódico, la institución
insular deberá pagar a FCC una cantidad
inicial del 37 millones de euros por la
compra y la reforma del inmueble y por la
adquisición de todos los equipos técnicos e
informáticos. Además, también tendrá que
hacer frente a los costes del mantenimiento
de la maquinaria durante los años de la
concesión y al gasto financiero del
préstamo, dos conceptos por los que deberá
abonar otros 68 millones de euros. En
total, el Consell se gastará 105 millones
de euros a lo largo de 37 años por la sede
de una televisión.
Para afrontar el
pago de tamaña cantidad, la institución
insular se ha apuntado al sistema del
peaje en la sombra, un método para
poder asumir el abono de grandes cantidades
sin mermar el presupuesto público. De esta
manera, se ha comprometido a pagar 2,8
millones anuales durante 37 años -la
concesión dura 40 años-.
Mesa de
contratación
Tal y como ya
publicó este diario, la mesa de
contratación presidida por Moragues analizó
el miércoles los dos informes técnicos, uno
de carácter financiero y otro urbanístico,
que avalan la única oferta presentada al
concurso público. El primero de estos
estudios confirma que la oferta económica
no supera el límite máximo establecido en
las bases (lo rebaja en un 11%) y avala la
solvencia de la empresa, que ya tiene
apalabrada una operación de crédito con
Banesto para financiar el
proyecto.
Durante la reunión, ningún
miembro de la mesa planteó objeciones a que
el contrato se adjudique a FCC, si bien se
lamentó que no se haya presentado ninguna
otra oferta (como viene siendo harto
frecuente en los contratos que convoca el
Consell) para contar así con un mayo
abanico de posibilidades.
Como futura
sede de la Telemunar, FCC ha
ofrecido la finca Son Puig, situada a las
afueras de Palma, en la barriada de la
Vileta. Cuenta con un edificio construido
de 4.500 metros cuadrados, que será
rehabilitado para albergar la sede central
del canal de televisión.
FCC pide al
Consell 37 millones de euros por la compra
y rehabilitación de la antigua possessió,
una cantidad que también incluye la compra
del material técnico. El precio puede
resultar un poco caro si se tiene en cuenta
que la sede y los equipos de IB3 Televisión
costaron prácticamente la mitad. El Govern
desembolsó aproximadamente 21 millones de
euros en comprar y acondicionar la sede de
la televisión autonómica balear, situada en
el polígono de Son Bugadelles de Calvià, y
en comprar el mobiliario y los equipos. En
concreto, el Ejecutivo de Jaume Matas,
dedicó 12 millones de euros a la reforma
del edificio e invirtió otros 9 en los
materiales técnicos.
Otro dato a
tener en cuenta es la manera como se ha
resuelto el concurso hasta el momento. El
Consell publicó en el Boletín de las Islas
Baleares (BOIB) el concurso y dio
prácticamente dos meses de margen para que
se presentaran las propuestas. Hasta aquí
todo correcto.
Sin embargo, en el
momento de abrir las plicas, resultó que
tan sólo había una empresa que aspiraba al
concurso: FCC. Algunas fuentes relacionadas
con el Consell y el mundo empresarial han
calificado de «extraño» este hecho.