Fruto de La congelación de los pagos
Ramis interpuso una querella criminal
contra Dalmau por presunta apropiación
indebida. Ramis dice que la Policlínica
cobra a las compañías aseguradoras el
dinero que facturan los servicios médicos y
tras esta intermediación paga, en este caso
al equipo del doctor Ramis, como a los
otros despachos y servicios médicos de la
Policlínica.
Ramis considera que el
hecho de que la Policlínica se quede con
ese dinero es una apropiación indebida.
Dalmau opina que estas demandas son en
realidad «querellas ventilador» y que la
deuda contraída por Ramis con la
Policlínica justifica la necesidad de la
congelación de los pagos. En el proceso han
caído el gerente y el director médico del
centro, por su connivencia con
Ramis.
La perspectiva de Ramis es
diferente: «¿Si debo 4 millones de euros,
porqué no me los han pedido, porqué no han
acudido al juez...?» y «¿Cómo pueden
pedirme que devuelva el dinero que he
cobrado desde 1995 por mi trabajo en la
Policlínica. Esta deuda se la han
inventado.»
La semana pasada se
produjo una tormentosa junta general, en la
que Ramis fue apartado de su poder en el
seno empresarial de la Policlínica.
Actualmente no es ya consejero ni jefe de
departamento. Mantiene, eso sí, sus
despachos médicos.
Dalmau dice que
está tranquilo. Se siente arropado por una
auditoría interna que avala sus acciones.
De esta auditoría, Ramis rechaza también su
valor como tal. Asegura que es simplemente
un informe que Dalmau ha encargado a un
auditor, en el que se tratan parcialmente
los temas que el presidente de la clínica
quiere tratar y con el enfoque que quiere
darles.
Dalmau se siente arropado
también por el apoyo que dice tener de los
médicos del hospital privado, una docena de
los cuales -asegura- han dejado de trabajar
con Ramis y se han ido a desempeñar su
actividad 'al otro lado' de la Policlínica.