JUAN RIERA ROCA
PALMA.- El doctor
Pau Ramis, entonces vicepresidente de la
Policlínica Miramar de Palma, intentó en
agosto del año pasado vender el hospital
privado a USP, una compañía estadounidense
que durante los últimos tiempos se está
expandiendo en España y que lleva ya
adquiridos 11 centros sanitarios privados,
entre ellos el conocido Instituto Dexeus,
en Barcelona.
Pau Ramis niega que se
haya producido esta operación, al
conocimiento de la cual ha llegado EL MUNDO
desde distintas fuentes. Lo que en
cualquier caso es indudable es el
enfrentamiento directo que se vive desde
hace más de un año en el seno de la
Policlínica entre Ramis, que posee un 22%
de las acciones y Miguel Dalmau y Cristóbal
Pizá que controlan la mayoría
accionarial.
Este enfrentamiento ha
llegado durante los últimos meses a los
tribunales. Ramis ha interpuesto una
querella por un presunto delito de
apropiación indebida contra Dalmau y Pizá y
cuatro demandas civiles. Un grupo de
pequeños accionistas ha interpuesto otra
querella contra los mismos, en este caso
por presuntos cargos de apropiación
indebida y delitos societarios.
De
hecho, ayer viernes los doctores Dalmau y
Pizá estaban llamados a declarar ante el
Juzgado de Instrucción número 10 de Palma
en relación a este última querella, en la
que se les acusa de haber cargado a la
clínica gastos indebidos y de haberse
quedado de forma ilícita con una parte de
los beneficios del laboratorio, señala
Ramis, que se ha sumado a esta acción
judicial.
Naturalmente, las versiones
de Dalmau, presidente de la Policlínica, y
de Ramis, ex consejero y ex jefe del
servicio de Medicina Interna, son
radicalmente opuestas. Uno de los elementos
de discordia es la operación de venta del
hospital privado a la compañía en España
preside Gabriel Masfurroll y que tiene en
total 30 centros sanitarios en diversos
puntos del país.
Acercamiento a
Tófol Pizà
Según fuentes a las
que ha tenido acceso EL MUNDO de Baleares,
el doctor Ramis se dirigió en agosto del
año pasado a 'Tófol' Pizà, que posee un 30%
de las acciones de la Policlínica y le
sugirió la posibilidad de unirse para
vender un paquete accionarial que sería
mayoritario a la USP, que busca
constantemente en lugares con exceso de
oferta sanitaria privada.
Según
fuentes cercanas a Dalmau, Ramis calculó
mal la amistad que une a los dos socios y
Pizá no aceptó su propuesta. La versión de
Ramis de estos hechos es diferente. Asegura
que Pizá acudió a su despacho a «quejarse»
de Dalmau y que él se limitó a «poner al
doctor Pizá en la puerta». En cualquier
caso señala que no parece mala idea vender
la clínica en la situación
actual.
Que esa «situación actual»
sea más o menos compleja es algo que
también entra en el ámbito de la discusión.
El viernes pasado hubi junta general anual.
Allí se admitió una deuda de 32 millones de
euros. Dalmau señala que es la deuda de
otros años, fruto de haber comprado la
Clínica Serosa y de haber construido un
edificio anexo.
¿Qué sucede entonces
en la Policlínica? Según el doctor Dalmau
todo comenzó hace un tiempo cuando se
descubrió que el doctor Ramis no iba
compensando los muchos adelantos que
solicitaba, a cuenta de sus servicios, es
decir, de la planta de Medicina Interna con
65 profesionales sanitarios que es de su
propiedad en la Policlínica Miramar. Dalmau
se puso en marcha al conocer esa deuda que
inicialmente se estimó en 800.000 E. En ese
momento -dice Dalmau-, en vista de que
Ramis no devolvía lo que se le adelantó y
de que seguía cobrando, la presidencia
decidió congelarle los pagos. Luego
descubrió que la deuda de era mayor, hasta
4 millones, asegura.