LORENZO MARINA
ESTEBAN
URREIZTIETA
PALMA.- El empresario
Bartolomé Cursach consiguió sortear la
resolución judicial del juez Pleite para
mantener el Megapark a pleno
rendimiento este verano. El cúlmen lo logró
al conseguir que una turba de hinchas
alemanes cortara la calle para ver el
Mundial de fútbol en plena calle. Los
autobuses del transporte público y los
vehículos privados tuvieron que dar media
vuelta.
Así, el máximo exponente se
consumó el pasado sábado 24 de junio. Ese
día la selección alemana se enfrentaba con
Suecia. Cientos de alemanes se
arremolinaron en torno a la pantalla
gigante instalada por Cursach.
El
empresario obtuvo una licencia in
extremis para colocar la mastodóntica
televisión en primera línea de playa.
También se permitió el lujo de colapsar la
primera línea al tráfico en la Playa de
Palma.
Una vez más en torno al
Megapark, los agentes de la Policía
Local de Palma permanecieron impasibles. En
esta ocasión, ante la avalancha de público
que había invadido la vía
pública.
Vigilancia en la
distancia
Los funcionarios se
limitaron a vigilar desde la distancia para
tratar de evitar que no hubiera altercados
entre los exaltados hinchas. No obstante,
en ningún caso impidió la invasión del
espacio público.
Cursach ya sabía de
antemano el suculento bocado que le
suponía el Mundial de Fúbol en Alemania.
Máxime cuando Megapark es una de las
discotecas más frecuentadas por los
alemanes más juerguistas.
En esta
ocasión, la falta de previsión provocó que
la primera línea de playa quedara cerrada
al tráfico. Sólo fue apta para los
espectadores del partido Alemania- Suecia.
Durante los 90 minutos del partido de
fútbol, ningún vehículo pudo atravesar la
calle por delante de Megapark. Sólo
cuando el árbitro pitó el final del
partido, se pudo empezar a
circular.
Desde el Ayuntamiento de
Palma se aseguró que se permitió la
invasión de la calzada ante Megapark
para no causar un problema de orden
público. En los siguientes partidos que
disputó Alemania antes de caer eliminada,
las medidas fueron más severas: unas vallas
impidieron el paso.