El Ayuntamiento de Vila volvió en el día
de ayer a defender su gestión urbanística
tras las declaraciones de los populares,
que tildaron «de un cínico incalificable».
El concejal de urbanismo, Vicent
Torres, resaltó que edificaciones como las
de los dos edificios de Platja d'en Bossa
que cuentan con ocho plantas «han sido
imposibles de evitar debido a que el Plan
General de Ordenación Urbana se encuentra
paralizado en el Consell Insular».
De este modo, el edil criticó que el
Partido Popular «haya efectuado estas
manifestaciones conociendo que el arma para
luchar contra edificios de este calibre es
la aprobación del PGOU», de la que están a
expensas.
Por todo ello, Torres
solicitó al grupo popular del Ayuntamiento
de Vila que aprueben la revisión del Plan
«para poder evitar que se puedan emprender
otras construcciones de este estilo en el
municipio», concluyó en declaraciones a
Europa Press.
Por otra parte,
el pasado jueves el Grupo Popular del
Ayuntamiento de Eivissa solicitaba por
escrito al Consistorio el «precinto
inmediato» de las obras del edificio de
Juan XXIII tras conocer la noticia
publicada por este periódico de que
continuaban los trabajos pese a la orden de
paralización dictada por el equipo de
Gobierno.
Los populares
justificaron su petición de precinto por
las «responsabilidades» que se puedan
desprender en caso de que alguno de los
trabajadores que siguen en la obra sufra un
accidente.
«Desde el Grupo Popular
vemos que aquí hay una consigna que es que,
pase lo que pase, las obras de los
edificios residenciales tienen que seguir
adelante», aseguró Prats.