JUAN RIERA ROCA
PALMA.-Esta
entrevista es casi radiofónica. El
redactor pregunta y Jorge Campos Asensi
(Palma, 1975) y Montse Amat Ortega (Palma,
1973) contestan lo que quieren, sin
interrupciones ni tiempo para rectificar.
Es un homenaje a estos dos jóvenes y
polémicos profesionales del Derecho, que de
radio saben algo, ya que antes de
convertirse en el azote del .cat hacían un
programa divertido e incisivo, del que les
expulsó la censura, dicen ellos. Eso, por
hablar mal de los que
mandan.
-¿Porqué es tan importante
que alguien se ponga el
.cat?
-Montse. Si el .cat
fuera simplemente un dominio de Internet y
ya está no habría problema, como si te
quieres poner otra cosa. Pero es que no es
solo eso, es más: tiene una intención
claramente territorial. Y eso no lo digo
yo, lo dicen ellos mismos, los promotores
del .cat en sus propias páginas
web.
-Jorge. El problema
fundamental del .cat es que es un dominio
que desde sus orígenes está ideado por el
ámbito nacionalista catalán para conseguir
la creación de los Països Catalans
en Internet. Por eso su pretensión es
territorial y política. Es un paso más en
la batalla de los nacionalistas en todos
los campos para conseguir su objetivo:
separarse de todo aquello que implique
España.
-¿Son conscientes del lío
que han montado con su
campaña?
-Jorge. Nosotros
no hemos montado ningún lío. El lío lo han
montado aquellos que han aprobado el .cat
para instituciones públicas de
representación popular, como es el
Parlamento balear, actuando de forma
claramente contraria al sentir mayoritario
de los ciudadanos que no son nacionalistas.
Ese rechazo se demuestra en el éxito de la
campaña de recogida de firmas para que se
retire el dominio.
-¿Pero ustedes
creen que realmente todo esto importa a la
gente?
-Montse.
Sinceramente sí. Y repito que no es que
lo creamos nosotros. Es que la gente nos lo
ha demostrado con su respuesta masiva, ya
no solo en atención a la recogida de
firmas, sino también haciéndose socios del
Círculo Balear, aportando sus opiniones,
colaborar en los actos vistiéndose de
payesa y a colocarse allí.
-Me da
la impresión que detrás del .cat hay mucho
más...
-Montse. Muchísimo
más.
-Jorge. Sí. La recogida
de firmas sirve como aglutinador del
descontento mayoritario ante las
imposiciones del catalán. No firman solo
contra el .cat, sino contra la imposición
del los Països Catalans, de la
inmersión lingüística en catalán que es una
clara vulneración de los derechos de las
personas, del arrasamiento de la voluntad
de los baleares y de su
identidad.
-Montse. La gente
está harta de que intenten usurpar la
identidad de Baleares, suplantándola por la
catalana que es muy respetable, pero que no
es la nuestra.
-Jorge. Y
además, la recogida de firmas contra el
.cat ha servido para demostrar a nuestros
dirigentes políticos que en los ámbitos
lingüísticos, culturales, sociales, están
dando la espalda al pueblo que los ha
elegido.
-Antes de seguir quiero
formularles otra pregunta. ¿De dónde salen
ustedes?
-Montse. Idó
jo som de ca meva. Ja, ja, ja.
Licenciada en Derecho por la Universidad de
Salamanca, trabajo en el ámbito jurídico de
los seguros. Al estudiar en Salamanca toda
la problemática en la UIB con la imposición
del catalán, no lo viví. Mi padre fue
visionario y quiso que estudiara en una
universidad que defendiera la universalidad
de conocimientos, personas, opiniones.
Cuando acabé la carrera volví a casa,
conocí a Jorge, me enamoré de sus ideas y
me puse a colaborar con
ellos.
-Jorge. Te contaré de
donde salimos. Un grupo de estudiantes de
la UIB en el año 1999 no podíamos entender
como siendo la mayoría de la comunidad
universitaria moderada y tolerante
sufríamos los dictados de las minorías
catalanistas que precisamente vulneran las
libertades en aquel tiempo de los
universitarios. Decidimos organizarnos y
crear la Sociedad Cultural Círculo Balear
teniendo como objetivos fundamentales la
defensa de la libertad y la tolerancia.
¡Ah! Y también soy licenciado en Derecho,
yo por la UIB y máster en Gestión
Medioambiental por la Universidad de
Valencia, además de un gran aficionado a la
Historia.
-Pues montar una
asociación como esa en la UIB ha debido ser
cuanto menos
divertido...
-Jorge. Pues
sí, y fíjate que no era solo para el ámbito
universitario sino para actuar a nivel de
islas, pero como los integrantes éramos
universitarios recibimos desde la
Universidad amenazas y coacciones para que
lo dejáramos. Lo malo es cuando esas
amenazas pasan del alumnado radical a
aquellos profesores que, de acuerdo con
ellos, te ponen las dificultades para
superar las asignaturas. Pero no lo
dejamos, porque somos coherentes y gentes
de principios.
-Por cierto, que
vienen ustedes a esta entrevista casi
directamente desde el despacho de Avel·lí
Blasco con el que han hablado del .cat y la
UIB... ¿Qué tal les
fue?
-Montse. Jorge me
había contado muchas cosas que ocurrían en
la UIB: comportamiento de profesores, de
los rectores anteriores... y siempre pensé
que exageraba un poquito, hasta que conocí
a este señor. Ahora me he dado cuenta de
que se ha quedado corta. Me sentí como la
típica mosca atontada en verano que
molestaba al señor Blasco y él ni siquiera
hizo el esfuerzo para espantarme.
-Jorge. Íbamos con la
esperanza de que el rector tuviera cierto
interés en saber de qué se trata este apoyo
tan grande contra el .cat, dado que hay ya
8.000 firmas recogidas y que ha despertado
apoyos entre tanta gente. Pero nos dimos
cuenta que el rector no es sensible ni al
sentir de su propia comunidad universitaria
ni a la sociedad en general. Máxime cuando
actualmente tiene un Consell d'Estudiants
que no se muestra proclive al .cat.
-O sea, que habrá .cat en la
UIB...
-Jorge. Así como
nos lo dio a entender quedó patente que el
Rectorado y su equipo de gobierno toman las
decisiones sin tener en cuenta a sus
universitarios. Por tanto, si el equipo de
gobierno defiende los Països Catalns
pues seguirán con el .cat.
-¿Cómo
han reaccionado los partidos políticos a su
campaña?
-Jorge.
Consideramos muy importante la
coherencia en los partidos políticos. Por
eso ya sabíamos que los partidos
nacionalistas son favorables al .cat. De
hecho, la propuesta sale del PSM.
Lógicamente este sector critica el apoyo
ciudadano. El PSOE, como partido nacional,
pero que a nivel local cada día se parece
más al de Maragall, también se muestra
favorable al .cat. Y en cuanto al PP tanto
sus bases como miembros destacados siguen
defendiendo las libertades, oponiéndose al
.cat que representa la imposición pura y
dura del Països Catalans. No así
ciertos miembros de la cúpula del partido
que lamentablemente se han plegado a las
pretensiones nacionalistas, dando la
espalda a la mayoría social que los ha
elegido democráticamente.
-Montse.
Y que los ha elegido apoyando un
programa electoral que luego ellos se han
empeñado en no cumplir, lo que ha provocado
que la gente que se ha sentido engañada
haya respondido de manera masiva contra el
.cat.
-O sea, que todo esto le
puede pasar factura electoral al
PP...
-Montse. No creo que
tengamos que ponerlo en el tiempo verbal de
«puede pasar factura», podríamos afirmar
más bien que le pasará
factura.
-Jorge. Ya dicen que
rectificar es de sabios. Y el PP, que es el
que gobierna con mayoría absoluta, debe
rectificar las políticas nacionalistas como
la del .cat, y ser claro y coherente con
los principios y valores que defiende y no
ser ambiguo en un momento como el que
vivimos, en el que a nivel nacional los
nacionalistas día a día crispan más la
pacífica convivencia de la sociedad
española en general.
-Una cosa,
¿ustedes tienen planeado dedicarse a la
política?
-Jorge. Mucha
gente nos hace la misma pregunta e incluso
nos animan a que nos transformemos en
partido político, pero por ahora seguiremos
siendo una asociación cultural y un
movimiento ciudadanno que avise a los
políticos cuando éstos pierdan el contacto
con la sociedad.
-La verdad es que
aquí hemos vivido momentos de tensión
desconocidos, como que le pinchen las
ruedas al presidente de AFA o que le den
una paliza a un guardia civil de paisano
por llevar una camisa con una bandera de
España.
-Jorge. Por eso
mismo y siendo más los que nos sentimos sin
problemas y con normalidad españoles y
mallorquines o baleares, los que defendemos
las libertades, en definitiva, los que
queremos vivir tranquilos, no debemos dejar
que estas minorías nos agredan y salgan
impunes. Debemos organizarnos para
neutralizarlos desde las reglas
democrático-constitucionales. Para eso se
creó el Círculo Balear.
-Montse.
Lo que tengo claro es que cuando
utilizas la violencia es o bien porque
tienes miedo o bien porque te has quedado
sin argumentos. Yo sé que hace tiempo el
catalanismo en Baleares se ha quedado sin
argumentos. Y ahora me pregunto, ¿de qué
tienen miedo?
-Además de las
firmas y apoyos de gente de la calle, han
recibido el de personajes relevantes. ¿Cuál
les ha hecho más
ilusión?
-Montse. A mí
todas me han hecho ilusión, pero si tengo
que destacar una por su cercanía, por el
cariño que nos ha demostrado,
independientemente de nuestra ideología, ha
sido Carlos Delgado.
-Jorge.
Tengo que ser sincero. En un momento donde
hablar de estos temas causa miedo, el que
personas conocidas en los ámbitos,
culturales, deportivos, políticos, nos
hayan dado su apoyo da muestra de su
categoría moral y valentía.
-Otra
cosa. ¿Creen ustedes que en Baleares hay
libertad de expresión...
radiofónica?
-Jorge. Usted
es muy bueno haciendo preguntas... Nosotros
somos el gran ejemplo de que hablar
libremente sobre ciertos temas conlleva la
censura.
-Montse. Recuerdo que
cuando era pequeña mi padre me contaba
historietas sobre los censores y esas cosas
de su época, y yo me reía, y mira tú por
donde yo, muchos años después he podido
vivir lo mismo.
-¿Y libertad de
educación?
-Jorge. Círculo
Balear defiende la libertad de enseñanza, e
íbamos a iniciar una serie de actos para
que realmente en el sistema educativo
balear se introdujera la libre elección
tanto de centro educativo como de lengua
vehicular entre las dos oficiales de
Baleares, porque actualmente no existe esa
libertad. Pero al sorprendernos la
aprobación en el Parlament del dominio
independentista catalanista .cat dirigimos
esfuerzos para encauzar el rechazo social
abrumador.
-Montse. Hay que
tener en cuenta que esto que ha señalado
Jorge era una de las promesas electorales
del PP, que al final ha quedado reducido al
decreto del trilingüismo, que sí que lo
entendemos como un avance pero que no deja
de ser un tímido avance.
-Estoy
seguro que ustedes en la intimidad hablan
en catalán.
-Montse. En
la intimidad con mi pareja hablo
castellano. Y en la intimidad de mi familia
hablo catalán puro y duro porque mi padre
es catalán, aunque hablo el mallorquín
cuando me hablan en mallorquín y el
castellano cuando me hablan en castellano.
Siempre inicio las conversaciones en
castellano.
-Jorge. La verdad
es que mi lengua materna es el castellano,
aunque también es verdad que hablo el
mallorquín, que no el catalán, porque si
algo es una falsedad lingüística y un
dislate histórico es decir que esta lengua
romance que ha llegado hasta nuestros días
llamándole el pueblo mallorquín, desde
ciertos ámbitos intelectuales y científicos
ahora se le llame catalán. Y que ahora nos
digan que es catalán y que siempre ha sido
catalán dando validez a quienes se muestran
favorables y no a otros que con los hechos
hitóricos en la mano se muestran contrarios
a la unidad del catalán.
-Por
cierto, ustedes son algo más que amigos y
compañeros...
-Montse.
Siempre he pensado que para estar con
una persona necesitaba admirarla y está
claro que tenía razón, la he encontrado.
¿Tú crees que en esta circunstancia iba a
permitir yo que solo fuéramos
amigos?
-Jorge. Efectivamente,
somos algo más. De hecho, nos casaremos
pronto. Compartir la defensa de una noble
causa con el amor de tu vida es algo muy
gratificante.