E. C. L. / G. C.
PALMA.- El fiscal
jefe de Baleares, Bartolomé Barceló,
resolvió ayer abrir diligencias para
aclarar el escándalo en el que se ha
visto envuelto estos días el alcalde del PP
de Santa Margalida, Antoni Del Olmo. A
tenor de lo que ha venido publicando
Diario de Mallorca, existe una cinta
grabada que podría comprometer al
Ayuntamiento que preside el primer edil
viler con el pago de comisiones a
cambio de recalificaciones, si bien hasta
ayer todavía los motivos y los
destinatarios de dichos pagos no habían
sido aclarados del todo, ni a nivel
periodístico ni mucho menos a nivel
político.
Ante esta situación,
Barceló, el mismo fiscal que no actuó de
oficio por el reparto de subvenciones por
valor de más de 2,5 millones de euros a
miembros y allegados a UM por parte de
Maria Antònia Munar -la Piñata-,
ordenó ayer a la Guardia Civil que se
personase en la sede del citado periódico
para reclamar la cinta de la discordia. Y
poder analizarla con detenimiento y
solicitar las comparecencias
oportunas.
Del Olmo, que ya
compareció anteayer en rueda de prensa para
negar cualquier implicación en una trama de
corrupción, admitió que había escuchado «20
segundos» de la grabación pero que «se oía
muy mal» y que no pudo reconocer su voz.
Del Olmo dijo ayer estar «deseoso» de
declarar ante la Fiscalía para que se
aclare todo y que está seguro de que es un
montaje.
El primer partido en
reaccionar ayer fue UM a través de su líder
municipal Joan Monjo. Manifestó que para su
fuerza política el problema no es que la
grabación sea legal o ilegal; «la cuestión
es si Del Olmo y Ordinas -otro concejal al
que se ha involucrado- han realizado
extorsiones o negocios prohibidos». De ser
el caso, ambos deberían dimitir, sentenció
Monjo.
Para él, esta situación es
política. Añadió que, «Aquí el problema no
es el mensajero sino el mensaje. Hay que
analizar las supuestas comisiones que el
alcalde achaca a supuestos concejales». Los
Independientes de Santa Margalida (antes
PSM) piden un pleno para escuchar la
cinta.