MAÓ.- «Previsiblemente mañana [por hoy]
será el día más complejo». Es la sentencia
que lanzó ayer el conseller de Movilidad,
Damià Borràs. Y es que el cierre del puerto
de Ciutadella, que ha obligado a las
navieras a llegar a Maó en vez de al puerto
de poniente, ha obligado al Consell a
diseñar un plan de emergencia para hacer
frente al alud de viajeros que llegarán
estos días a Menorca para disfrutar de las
fiestas de Sant Joan.
A los 12
autobuses que cubrirán el trayecto entre
levante y poniente, el Consell quiere
añadir otros 10, que deberían llegar hoy
desde la Península. Borràs garantizó que
vendrán ocho. «Hay un 90% de seguridad que
al final sean 10», afirmó, lo que
representaría que operarían entre las dos
ciudades un total de 22 autobuses.
A
pesar de la puesta en marcha de todo el
dispositivo, el conseller confió en que hoy
el Govern autorice la apertura del puerto
de Ciutadella: «Sería un respiro tanto para
nosotros como para las navieras,
transportistas y usuarios». Sin embargo, su
departamento sigue trabajando en el
dispositivo con el que cuenta con un enorme
apoyo por parte de las empresas de
transporte, a lo que Borràs agradeció su
apoyo.
Y es que traer desde la
Península hasta Menorca unos autobuses es
difícil. El conseller describió uno de los
posibles recorridos. Barcelona-Valencia por
carretera, Valencia-Palma en barco,
Palma-Alcúdia por carretera y
fi
nalmente Alcúdia-Maó en barco. El
conseller reveló que hasta se ha llegado a
plantear trasladar a los usuarios entre Maó
y Ciutadella en golondrinas. Esta
posibilidad está casi descartada. Y es que
el trayecto se cubriría en cuatro horas.
Borràs pidió ayer a las navieras que
informaran a sus clientes del nuevo
escenario. A los usuarios les reclamó
«comprensión». Y es que avanzó que para hoy
se prevé un día «muy complicado» aunque
intentará que «todo el mundo pueda llegar a
Ciutadella».