ENRIQUE FUERIS
PALMA.- La
Asociación de Padres de Familia Separados
(APFS) organizó ayer tarde a las puertas de
Son Dureta una concentración de apoyo a
Miguel Ángel, el menor de seis años que
ingresó en el hospital hace varias semanas
tras sufrir unos presuntos malos tratos a
manos de su madre adoptiva.
El
pequeño Miguel Ángel, de nacionalidad
rumana, sufre gravísimas lesiones craneales
que le mantienen en coma profundo. El menor
sigue ingresado en la Unidad de Cuidados
Intensivos (UCI) del hospital y necesitado
de respiración asistida.
La
concentración se situó a la entrada
principal del complejo hospitalario sobre
las 19.00 horas. Bajo el lema No más
violencia contra los niños, APFS cargó
las tintas contra el Instituto de Servicios
Sociales y Deportivos de Mallorca, al que
acusa de «no ser operativo» en la
protección de menores.
Según el
comunicado emitido por la entidad para
convocar la concentración, los
profesionales de s'Institut «dedican la
mayor parte de su tiempo a perseguir
denuncias falsas para instrumentalizarlas
en los divorcios».
Asimismo, APFS
recordó que pese a que los principales
perseguidos son los hombres, a tenor de un
estudio reciente del Centro Reina Sofía los
principales agresores de niños en Baleares
son las madres, quienes acaparan un 52,5%
de los casos.