ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- La
Audiencia de Palma acaba de archivar la
denuncia de Pedro Serra contra Diario de
Mallorca imponiéndole además las costas
al editor. Se trata del enésimo proceso
judicial impulsado por el también
presidente de Es Baluard con el objeto de
silenciar a los medios de comunicación que
cuestionan su labor al frente del museo
público que dirige y maneja.
El
Juzgado de Primera Instancia número 14 de
Palma archivó inicialmente la denuncia del
dueño del diario Ultima Hora contra
el director de Diario de Mallorca,
José Eduardo Iglesias; y los periodistas de
este medio Eduardo Jordá y Josep Rosselló.
El editor interpuso un recurso de apelación
ante la Audiencia de Palma y ésta ha
resuelto en unos términos aún más duros que
los que contenía la primera resolución
judicial.
Uno de los elementos que
llevó a Serra a demandar a Diario de
Mallorca fue el hecho de que este
periódico le definiera como «cacique». Un
tribunal presidido por el juez Carlos Gómez
le ha recordado a Pedro Serra que el propio
Tribunal Supremo, el 29 de diciembre de
1995, «entendió que la palabra cacique,
aunque peyorativa, no puede considerarse
infamante, degradante o con entidad
suficiente para hacer desmerecer en la
consideración ajena».
Asimismo
subraya que la de «pelotazo», que también
se vinculaba a Serra en las informaciones
de Diario de Mallorca tampoco es
considerada peyorativa por el Alto
Tribunal, que estima que «no implica
expresión insultante, vejatoria o
difamatoria».
En este sentido la
Audiencia de Palma apunta que «lo que
parece indudable es que el señor Serra no
es un ciudadano anónimo sino que, además,
ha intervenido activamente en la vida
cultural de Mallorca mediante la creación
de un museo de arte destinado,
precisamente, al público».
«Relevancia
pública»
«No es un político»,
explica la sentencia, «pero ello no supone
que no sea una persona de relevancia
pública voluntariamente asumida mediante su
participación en proyectos como los de Es
Baluard». La resolución que desestima en
estos términos las pretensiones de Serra
añade que «con independencia de ello, lo
que sí es de carácter público por su
finalidad social y cultural es el museo al
que se refieren las informaciones
publicadas por Diario de Mallorca y,
al ser el tema de interés público,
prepondera la libertad de expresión y de
información sobre el derecho al honor».
Hasta el momento no ha prosperado una sola
denuncia del editor contra los medios de
comunicación que cuestionan su labor.