PALMA.- El margen del sistema eléctrico
balear para atender la demanda de este
verano, en que se podrían batir récords de
consumo, y el próximo es «demasiado
estrecho» y, aunque la conexión con la
Península paliará los problemas de
producción en el futuro, no evitará la
necesidad de generar más energía en las
Islas.
Así lo señaló ayer el
presidente de Red Eléctrica de España, Luis
Atienza, en el acto de presentación del
inicio de la actividad de la empresa en
Baleares, donde desde abril se encarga de
asegurar el «equilibrio entre la producción
y el consumo del sistema isleño», a través
de un centro de control de Palma.
Otra de sus labores es «garantizar»
el acceso a la red de transporte eléctrico
a los agentes que quieren ofrecer sus
productos en este mercado», agregan fuentes
de la empresa.
Acompañado del
presidente balear, Jaume Matas, Atienza
expuso que el sistema eléctrico balear, con
la producción actual, «debe» poder
satisfacer la demanda prevista este verano
y el próximo en «condiciones normales».
Red Eléctrica de España ha previsto
para los próximos meses estivales una punta
máxima de consumo de 1.061 MW en el sistema
Mallorca-Menorca y de 199 MW en el de Ibiza
y Formentera, que de cumplirse superará los
récords batidos hasta ahora, situados en
los 956 y 175 MW, respectivamente.
Mientras, la potencia instalada
máxima es de 1.320 y 230 MW, por este
orden, aunque realizando unos cálculos «muy
restrictivos», añadió el responsable de la
empresa en Baleares, Alberto Granda.
Así las cosas, la calidad del
suministro está garantizado en Baleares
siempre que no haya contingencias
destacadas, añadió Atienza, quien consideró
que esta situación es fruto de la
especificidad del sistema balear, que es
más «débil» que el peninsular por ser más
pequeño y «estar
aislado».
Infraestructura
<
P>A ello hay que añadir que las redes de
transporte de la energía en las islas
«están muy sobrecargadas», dijo. En este
escenario, consideró fundamental el enlace
eléctrico que esta misma compañía pretende
impulsar entre Baleares y la Península, que
se realizará mediante la construcción de un
cable de corriente continua bipolar de 400
MW, que partirá de la zona de Morvedre, en
Valencia, y entrará a Mallorca por Santa
Ponça, en Calvià. Atienza
consideró que esta infraestructura, que
podría entrar en servicio a finales de
2009, dos años antes de lo inicialmente
previsto, contribuirá a «fortalecer» el
mercado balear y a proporcionar una mayor
calidad en el suministro, ya que al estar
conectado con otros tendrá «más apoyo» en
caso de fallos.
Sin embargo, dejó
claro que su puesta en marcha no evitará
que «vaya a ser necesaria una generación
adicional en las islas para atender el
crecimiento en la demanda».
Así
pues, consideró que la población se ha de
concienciar de la necesidad de crear
infraestructuras para garantizar el
suministro, sobre todo teniendo en cuenta
que los ciudadanos son cada vez más
«electrodependientes». Abundando en este
aspecto, recordó que la demanda de
electricidad en Baleares creció un 5,8% en
2005, por encima del 4,32% de la media
nacional.
El president del Ejecutivo
autonómico, por su parte, también agradeció
los trabajos que realiza Red Eléctrica con
el cable y lamentó que el proyecto del
gasoducto, en cambio, no esté cumpliendo
del todo los plazos previstos, debido a que
la declaración de impacto ambiental de este
equipamiento que traerá el gas natural a
las islas está «atascada» en el Ministerio
de Medio Ambiente.
Asimismo, celebró
que la actividad de Red Eléctrica en las
islas vaya a permitir la entrada de nuevas
compañías generadoras y comercializadoras.