La tortuga mora -testuda
graeca- es uno de los quelonios más
característicos del Mediterráneo. Incluida
en la nómina de especies protegidas de la
Dirección General de Especies del Govern,
tiene uno de sus principales hábitats en el
oeste de la Isla de
Mallorca.
Su presencia es
menos habitual, según dice el Govern en su
catálogo de especies, que la otra especie
de tortuga de tierra típica de la Isla, la
mediterránea -testudo hermanni-. En
España, según el Ministerio de Medio
Ambiente, hay 3 núcleos de población:
Murcia, Huelva y Calvià.
El
caparazón de la mora es más oscuro que el
de la mediterránea. Se aparea en los meses
de marzo y abril. La cópula es ruidosa y la
hembra realiza la puesta de mayo a julio
poniendo de 3 a 5 huevos.
Alcanzan la madurez sexual a
los 10 ó 13 años y pueden vivir más de 100.
Entre las amenazas que las acechan:
incendios, urbanizaciones, pesticidas,
animales que depredan huevos y
crías.
Según los biólogos del
Ministerio, suele sleccionar los paisajes
de media montaña frente a las llanuras
agrícolas.