E. COLOM / E. URREIZTIETA
CALVIÀ.-
Uno de los argumentos esgrimidos por Isidre
Cañellas para justificar que el camino
entre Peguera y Es Capdellà no atraviese su
finca pasa porque el nuevo trazado «no
perjudica al arbolado y a la vegetación
existente». Lo que obvió el líder de UM en
Calvià y primer teniente de alcalde de Vías
y Obras en la nota de prensa que elaboró
fue que tras haber retocado el curso del
sendero éste invade un ANEI y su creación
conllevará la tala de un centenar de
árboles.
Cañellas ordenó el pasado
miércoles sus servicios técnicos para
emitir un informe que justifique el
peculiar baile que ha experimentado el
trazado del paseo peatonal que une Peguera
con Es Capdellà. Un itinerario que, bajo su
gestión, ha sido modificado dos veces en
tres años.
Siempre con la misma
tendencia: alejarse de la finca de Cañellas
para discurrir por la mucho más modesta
parcela de su vecino de enfrente. El de UM
difundió ayer una nota de prensa remitida
en nombre de todo el Ayuntamiento de
Calvià.
Un comunicado que
básicamente sostiene dos cosas: que la
responsabilidad de los cambios es de los
técnicos que han diseñado el proyecto y que
se ha modificado ante todo por razones
«estéticas» y «de seguridad vial».
Cañellas ofrece como primer
argumento las recomendaciones técnicas.
Atribuye el recorrido definitivo a la
decisión de los ingenieros de Vías y Obras
que lo han elaborado. «El trazado responde
únicamente a criterios técnicos», rezaba su
justificante. Además, ya desde las primeras
líneas el comunicado pretende compartir la
responsabilidad con el resto de ediles del
Pleno ya que, según sostiene, «éste fue el
trazado aprobado por unanimidad en el Pleno
ordinario del mes de
mayo».
Expropia al
vecino
La nota repetía lo que ya
publicó este diario. Esto es, que en 2002
se redactó una primera propuesta de paseo
por encargo del Ayuntamiento de Margarita
Nájera. Un estudio elaborado -y pagado- a
la prestigiosa consultora nacional AUIA
(Arquitectos Urbanistas Ingenieros
Asociados) en el que se preveía que el
paseo atravesara la propiedad de Cañellas y
que incluso proponía la creación de un
mirador en las inmediaciones de su casa
señorial. Cañellas se limita ahora a decir
que aquello era «un avance de ideas» y que
la propuesta pasaba «en parte por terrenos
privados». El teniente de alcalde sigue con
la exposición que ayer ya hacía este
diario. Así, tras su entrada al gobierno
municipal en mayo de 2003, el viejo
proyecto de Nájera volvía a echar a andar.
«Se retomó» como él mismo aclara ahora. En
el anteproyecto resultante el primer tramo
no discurría por su finca. Sólo a mitad de
trayecto se desviaba para seguir durante
900 metros por su finca, Son Vich Vell.
Justifica esta modificación «porque se hizo
para adaptarlo a la realidad física del
terreno».
En la última versión no
ocupa ni un solo metro cuadrado de su
finca, lo que evita que el vicealcalde
tenga que autoexpropiarse. Alega ahora que
lo ha hecho así a instancias de sus
técnicos y de la Dirección de Recursos
Hídricos, que «consideró que no es adecuado
ni aceptable que el sendero pasara por un
torrente». El de UM dice que el trazado de
ahora es mejor porque «evita el cruce con
la carretera, mejora la seguridad vial y
por razones estéticas, para tener una
visión del paisaje superior».
En su
explicación a los medios Cañellas no
mencionó lo que hoy revela EL MUNDO/El Día
de Baleares: que el camino se ha desviado
de su finca a un ANEI. Un bosque protegido
donde no hay una senda similar a la que él
quiere proyectar. Además, como él mismo
anunció en su presentación, «con
estructutras de madera en aquellos enclaves
con una pendiente mayor».