SERGIO G. CAÑIZARES
EIVISSA.- Vila
cuenta con 3 nuevas entradas a la ciudad
abiertas por el Consell insular de cara a
evitar problemas de tráfico, unos problemas
que se añaden a los que habitualmente sufre
Eivissa en temporada estival. Se han
mejorado las entradas tanto al pueblo de
Jesús como a Puig d'en Valls, que han
conseguido, en dos puntos siempre
conflictivos, un tráfico mucho más
fluido.
La consellera de Vías y
Obras, Stella Matutes, señaló ayer cómo el
Consell ha trabajado mano a mano con
representantes del sector turístico para
considerar las medidas que debían tomarse
de cara al comienzo de la temporada
turística. En este sentido se han iniciado
una serie de proyectos para paliar los
posibles problemas ocasionados por las
obras de mejora de las
carreteras.
Entre estas mejoras
destacan las 3 nuevas entradas a Eivissa.
La primera de estas vías alternativas sale
de Sant Jordi y pasa por los barrios de Cas
Serres y Figueretes hasta llegar a Vila. De
esta forma se descolapsa la entrada por Can
Escandell.
A la segunda de las
nuevas entradas se puede acceder desde el
primer cinturón de ronda, entre la
carretera de Sant Antoni y la de Sant
Eulària, llegando a la rotonda de Pacha. La
tercera de las entradas alternativas es la
de Can Mises, inaugurada hace casi dos
meses, y por la que se puede llegar a Vila
aprovechando la parte del segundo cinturón
de ronda ya abierto desde la carretera de
Sant Antoni hasta la zona del
hospital.
Además de estas nuevas vías
alternativas para entrar en Vila, pronto se
abrirá parte de la rotonda de Can Cifre,
con un carril por sentido, lo que acabará
con buena parte de la congestión provocada
por el tráfico que se dirige hacia el
primer cinturón de ronda. Asimismo, de las
nuevas entradas, el Consell ha mejorado
norablemente los accesos y salidas de Jesús
y Puig d'en Valls. En Jesús se ha
construido una nueva rotonda que, además de
permitir un tráfico más fluido, es mucho
más seguro ya que evita cruces peligrosos.
En Puig d'en Valls, el nuevo paso
subterráneo, tanto para vehículos como para
peatones, ha resuelto el problema de
comunicación con Vila que esta población ha
sufrido
siempre.
Colaboración
Po
r otro lado, la consellera pide la
colaboración de los municipios afectados
por las obras, para la regulación del
tráfico y la información sobre rutas
alternativas. En este sentido, destaca la
colaboración del Ayuntamiento de Sant
Antoni, que ha dejado 2 policías locales
permanentemente en Sant Rafel, y la
creación de más pasos de peatones en Sant
Jordi y Sant Rafel. También se ha
solicitado desde la conselleria la
colaboración del Ayuntamiento de Eivissa y
de la Guardia Civil para regular el tráfico
en Blaca Dona, aunque en este caso no se ha
obtenido ninguna respuesta. Hasta el
momento, la respuesta dada por las empresas
del sector turístico, portavoces de los
visitantes de la isla, ha sido muy
positiva, dado que, pese a las obras de
mejora de la red viaria, los problemas de
tráfico no han sido hasta ahora mayores que
en otros años.