INDALECIO RIBELLES
PALMA.- De nada
ha servido que el president Matas haya
ordenado mutismo total y el mayor de los
silencios en el seno del PP. Munar
protegerá el edificio de Gesa y votará el
viernes junto con los representantes de los
partidos del extinto Pacte de Progrés en la
Comisión Insular de Urbanismo que decidirá
el futuro de este edificio y, por ende, de
todo el conjunto de la Fachada Marítima y
del Palacio de Congresos.
Ayer en
una entrevista concedida al programa de
Cope, La Mañana en Mallorca,
el conseller de Ordenación del Territorio,
Bartomeu Vicens, dejó claro que la
propuesta del Colegio de Arquitectos
remitida al Consell de Mallorca en
noviembre de 2004 saldrá adelante. «Lo
normal es que reafirmemos la postura de la
Comisión Técnica», afirmó Vicens que sin
inmutarse agregó: «Será una decisión de
carácter científico que apoyará una
abrumadora mayoria de representantes, no es
un tema político», precisó.
Aunque
personalmente expresó que «inicialmente
tenía mis dudas de la oportunidad o no de
protegerlo», dijo, «se ha estudiado muy
bien el informe del Colegio de Arquitectos
y ya se decidió en la Ponencia Técnica
iniciar la incoación del expediente de
protección y, posteriormente, se abrirá el
periodo de alegaciones en el que pediremos
informes a toda clase de entidades
incluyendo la UIB»,
señaló.
Palacio de
Congresos
Vicens no explicó por
qué el Consell de Mallorca votó en contra
de esta protección en la tramitación de la
modificación del Plan General de Palma, ni
en la modificación puntual de la Fachada
Marítima hace sólo 3 años. Respecto a por
qué la institución insular ha esperado a
que Cort y Govern tuvieran ultimado el
proyecto básico del Palacio de Congresos,
al lado del cual se levanta la mole de once
plantas de Gesa, para llevar a Pleno esta
petición de los arquitectos Vicens señaló
que «este expediente no lo propone el
Consell, sino el Colegio de
Arquitectos».
El conseller de UM
indicó que «el proyecto de Fachada Marítima
viene de muy lejos, de antes de 2002», y
aseveró que la proteccion de este edificio
no imposibilitará, ni la Fachada Marítima,
ni el Palacio de Congresos», señaló. Como
publicó este periódico la semana pasada el
Colegio de Arquitectos, autor de la
propuesta de protección del edificio de
Gesa y la presidenta de la institución
insular, Maria Antònia Munar podrían haber
acordado la protección de este edificio en
la reunión mantenida el pasado mes de
enero. A cambio la primera entidad le
bendecía y dejaba de criticar el escándalo
urbanístico de Can Domenge. Un concurso de
suelo público para la construcción de
viviendas de lujo realizado por el Consell,
con la colaboración inestimable del Colegio
de Arquitectos en la definición del jurado
que decidió el ganador del concuso de venta
de los terrenos.
Para Vicens la
protección del edificio de Gesa «no
afectaría casi en nada» al proyecto de
urbanización de la Fachada Marítima.
«Sólo habría que hacer una
modificación puntual del proyecto que en
tres meses puede estar concluido», señaló.
Por contra, todo apunta que este trámite,
como mínimo, retrasará el proyecto de
urbanización, un mínimo de un año, y con
ello el inicio de las obras del Palacio de
Congresos.
De hecho, recientemente,
el teniente de alcalde de Urbanismo del
Ayuntamiento de Palma, Rodrigo de Santos,
indicó que «la decisión afectaría
gravemente a este proyecto», valoró el edil
de Cort respecto a esta posible protección
de la mole de once plantas de Gesa ubicada
en primera línea de la Fachada Marítima.
Sin indemnizaciones
Su
conservación afectaría al diseño
urbanístico de la zona y obligaría a
redefinir el proyecto de compensación
urbanística para la reurbanización de todo
este espacio de la Fachada Marítima
realizado por el Ayuntamiento de Palma con
los propietarios de suelo del área. Pero,
para Vicens, «las repercusiones serían
mínimas, no más de cuatro meses de
retraso», afirmó restándole importancia a
este hecho.
Pero hay más. El
conseller también tuvo palabras para el
gran perjudicado en toda esta historia, el
promotor catalán Núñez y Navarro que, en
2004, adquirió el solar donde se ubica el
edificio de Gesa por 73,6 millones de euros
y que según lo acordado entre Cort y la
eléctrica, se debería de derribar como
máximo en 2008.
«Yo soy conseller y
no entro en operaciones y negocios
inmobiliarias», indicó al respecto Vicens,
«pero lo que sí puedo decir es que hemos
estudiado las posibles repercusiones y aquí
no cabe ninguna indeminización», aseguró el
conseller. Para el conseller, figura clave
en toda la política urbanística de la
institución insular, «el edificio se
mantendrá y el aprovechamiento urbanístico
será mayor o similar al actual», afirmó
Vicens. «No expropiamos y no hay derecho a
indeminización», advirtió.