ENRIQUE FUERIS
PALMA.- La joven,
de unos 14 años, llegaba tarde a clase y se
encontró con la puerta del aula cerrada.
Fue entonces cuando decidió unirse a cuatro
compañeros de su misma edad que estaban
haciendo novillos a las puertas del centro.
El grupo se encaminó hacia la vivienda de
uno de sus integrantes y allí empezó el
calvario de la joven, que se convirtió en
víctima de constantes abusos y tocamientos
por parte de sus acompañantes.
Una
vez en el domicilio, en el que no se
encontraba ningún adulto, los adolescentes
empezaron a toquetearse los genitales ante
la joven y a acosarla verbalmente; los
chicos le pidieron a su compañera de clase
que se bajara los pantalones.
La
chica, nerviosa, se encaró con sus
acosadores y les exigió que la dejaran
marchar, pero los menores se negaron e
intentaron desnudarla a la fuerza. La joven
no pudo impedir que le bajaran los
pantalones y la sometieran a diversos
tocamientos en los pechos y en los
genitales.
Después de un forcejeo, la
chica consiguió escabullirse y refugiarse
en el cuarto de baño de la vivienda. Sus
hostigadores consiguieron entrar y hacer
huir nuevamente a la joven, esta vez a un
dormitorio del domicilio. Una vez dentro,
echó la llave y esperó a que los
adolescentes desistieran.
Cuando tomó
la decisión de abandonar la habitación, la
menor comprobó que uno de sus acosadores
había abandonado el lugar pero otros dos la
esperaban con los pantalones a la altura de
los tobillos. La chica accedió a sus
demandas: corresponderles con tocamientos
para que le dejaran abandonar la vivienda.
Según la denunciante, en ningún momento se
produjo intento de violación.
Agentes del Servicio de Atención a
la Familia (SAF) de la Policía Nacional de
Palma arrestaron a estos dos jóvenes de 14
años de edad, quienes ya han sido puesto a
disposición de la Fiscalía de menores.