MARIONA CERDÓ
PALMA.- Sa Nostra se
abre camino en el mundo hotelero. La caja
de ahorros, a través de la sociedad
Invernostra, se asoció ayer con AC Hoteles
para crear la cadena AC Italia, que empieza
su andadura con un ambicioso objetivo:
poner en marcha 40 hoteles urbanos en
Italia en tan sólo tres años.
La
cadena de hoteles AC está presidida por el
empresario navarro Antonio Catalán, que ya
puso en marcha otro imperio hotelero, NH
Hoteles, que hoy ya no le pertenece. Su
empresa actual, AC Hoteles, marcha viento
en popa y ha conseguido levantar en sólo
nueve años casi 80 establecimientos en
España, Italia y Portugal.
Ahora,
según señalaron a este diario fuentes de AC
Hoteles, Catalán planea consolidar su
implantación en el país italiano y para
ello ha creado la sociedad AC Italia, en la
que Invernostra tiene una participación del
30% y AC Hoteles conserva el 70% restante.
Para hacerse con el 30% de AC Italia,
Invernostra ha hecho una inversión de 24,5
millones de euros a través de una
ampliación de capital.
La
aventura italiana parte de antemano
con una ventaja: la notable implantación
que ya tiene AC hoteles en este país.
Concretamente, posee allí ocho
establecimientos abiertos y otros tres en
construcción. Con la creación de AC Italia,
Catalán y Sa Nostra pretenden alcanzar los
40 establecimientos abiertos y conseguir la
implantación de dos hoteles urbanos en cada
una de las capitales italianas.
El
objetivo es que todos los hoteles que se
construyan en Italia sean de la categoría
4 estrellas superior, con lo que AC
Italia empieza a andar con la misma
estrategia que su madre AC Hoteles:
distinguirse por la calidad en el servicio
a los clientes.
Operación de gran
calado
La creación de la sociedad
AC Italia supone la primera operación de
gran calado que ha emprendido el presidente
de Sa Nostra, Fernando Alzamora, desde que
tomara posesión el pasado uno de
febrero.
El consejo de administración
de Sa Nostra se reunió el pasado 31 de
enero para proceder a la elección de
Fernando Alzamora como su nuevo presidente.
La designación de Alzamora se produjo tras
unas largas negociaciones impulsadas por el
conseller de Economía, Lluís
Ramis.
La caja de ahorros puso así
fin a la crisis interna abierta una semana
antes cuando el entonces presidente,
Llorenç Huguet, el vicepresidente primero
Joan Morell y la representante de los
trabajadores, Margalida Barceló, retiraron
en bloque sus candidaturas después de que
el Comité de Etica acusara a Huguet de
haber vulnerado el artículo 44 de los
estatutos de la entidad.
El director
general de la entidad, Pere Batle, abrió
una investigación interna, a instancias del
Govern, para determinar si el Comité de
Etica actuó correctamente al condenar al ex
presidente Llorenç Huguet. La Unión
Sindical Obrera, sostiene que denunció hace
un año, en enero de 2005, el convenio por
el cual Huguet cobró en 2004 una
retribución neta de 40.000 euros.
Sin
embargo, la resolución definitiva del
Comité de Etica no se produjo hasta un año
después, el pasado día 12, 24 horas antes
del consejo de administración en el que,
con absoluta probabilidad, iba a ser
reelegido Huguet. Su retribución económica
fue aprobada por el consejo de
administración, pero no como era preceptivo
por la asamblea.