Baleares es una de las comunidades
autónomas que más aporta al Estado y una de
las que menos recibe. Es un dato conocido.
Pero si a esto le añadimos que entre 1995 y
2005 las Islas fueron las que menos
crecieron de todo el Estado, la situación
empeora todavía más. «Ya no es sólo un
problema de financiación, sino de
crecimiento», apuntó el economista y asesor
del Gobierno, Guillem López
Casasnovas.
En el marco de una nueva
adhesión de ocho instituciones a la
plataforma empresarial constituida para
reclamar un sistema de financiación justo
para las Islas, Casasnovas recordó que en
base a lo que aporta, a Baleares le tocaría
recibir un 135% de los recursos globales.
Tras el proceso de nivelación del Estado
baja, sin embargo, al 85%. Muy al
contrario, Extremadura empieza en 78,9% y
acaba en 147%. A su juicio, este desnivel
entre lo que aporta y recibe Baleares se ha
producido por la falta de «cohesión» entre
las dos grandes fuerzas políticas de
Baleares (PP y PSIB).
Así, Baleares
es una de las comunidades autónomas con
mayor capacidad para generar recursos,
junto a Cataluña, Valencia y Madrid. Si
esta riqueza se mide a través de la renta
primaria se constata que tras la actuación
del Estado, que resta impuestos y suma
transferencias, las Islas descienden hasta
el séptimo lugar. Es decir, el sistema
actual de financiación hace que la
capacidad adquisitiva de los Baleares
descienda casi seis puntos por debajo de la
media estatal. En cambio, comunidades que
aportan mucho menos, como Extremadura, se
sitúan a cinco puntos por encima de la
media.
Pero la situación se agrava
más si se tiene en cuenta los gastos por
insularidad. Los elevados niveles del IPC,
el impuesto de la vivienda más alto y la
carestía de los productos provocan que, en
relación a la capacidad adquisitiva,
Baleares caiga hasta el décimo puesto.
«Esta coyuntura perjudica a los ciudadanos
más vulnerables y requiere cohesión
política ya que los que han hecho un frente
común [en Madrid] han salido beneficiados»,
dijo el catedrático quien puso como ejemplo
a Aragón.
Casasnovas hizo referencia
a la necesidad de evaluar el resultado que
tiene el efecto de nivelación del Estado y
si hay crecimiento en las Comunidades a las
que más se destina. Actualmente el Estado
no lo hace, por lo que la proposición
pretende «facilitar la transparencia».
Al economista también le preocupan
los comportamientos «parasitarios» que no
aportan «y encima reciben» y apostó por una
claúsula de salvaguarda para frenar la
caída entre renta primaria y renta
disponible que se da en autonomías como
Baleares. También tendría que instaurarse
una cláusula, a juicio de Casasnovas, que
evitara la caída brusca de una comunidad
autónoma por motivo del sistema de
financiación. El economista considera
«injusto» que Baleares, Madrid, Cataluña y
Valencia acarreen un déficit fiscal y que
Aragón, Canarias y Castilla León tengan
superávit cuando aportan menos.
«Corregir esto no es nada sencillo,
pues hay un trasiego de flujos muy
influenciado por los colores políticos»,
sentenció Casasnovas quien destacó que la
«solidaridad debe tener unos límites y se
ha de inspirar en principios
objetivos».
Por otra parte, el
presidente del Círculo de Economía,
Alexandre Forcades, hizo inicidencia en la
necesidad de que el estatuto Balear recoja
un sistema de financiación blindado y que
no dependa del Estado. Según dijo, la
fórmula empleada por Cataluña ha «dejado de
ser un referente porque depende del fondo
de suficiencia del Estado; es decir el
Estado puede «pedir lo que quiera en
función de la solidaridad», matizó.
Forcades apostó por un nuevo Régimen
Especial Balear (REB) y por una
equiparación con Canarias siempre que no
sea por cuestiones ultraperiféricas.