MIREYA ROURA
PALMA.-Todo invita a
ver la botella medio vacía. Tras la ruptura
de las negociaciones entre el PP y el PSOE
del pasado jueves, los escollos siguen sin
desaparecer de la mesa y el Govern ha
empezado a actuar. A pocas horas de que la
reforma del Estatut sea debatida, el
ejecutivo autónomico dio muestras de
pesimismo al solicitar al Parlament los
mecanismos que se deben seguir para retirar
el texto de la Cámara balear.
El
sistema de financiación, el proceso que
debe regir la creación del Consell de
Formentera, el blindaje de competencias y
el deber de saber catalán siguen siendo las
principales discrepancias entre los dos
partidos mayoritarios. Y, pese a que casi
todos los escollos han sido arrastrados
desde el principio, ni el PP ni el PSOE
están dispuestos a ceder.
Según
informaron fuentes consultadas por
Europa press, el Govern ha
pedido informes al Parlament para conocer
los mecanismos que deben seguirse para
retirar el texto de la Cámara balear, antes
o durante la celebración del pleno que se
celebra hoy. Asimismo, fuentes consultadas
por este diario afirmaron ayer que el
president del Govern, Jaume Matas, no se
había reunido con el secretario general del
PSOE, Francesc Antich y que la situación
estaba mal.
Así, Antich ayer
declaraba: «El PSIB está dispuesto a
negociar, pero es el que gobierna el que
tiene la responsabilidad de hacer posibles
esos contactos», apuntó. Además, incidió en
que el PP ha tergiversado la cuestión de la
lengua ya que, según dijo, el PSIB no ha
reclamado que en el documento figure el
«deber» de conocer el catalán, y lo
demuestra el hecho de que votara en contra
de esta cuestión en la Comisión de Asuntos
Institucionales.
Por su parte, la
consellera de relaciones Institucionales,
Rosa Estaràs, declaró ayer a Efe que
esperaba que el PSOE diera una respuesta
antes del pleno «Nos tendrán que decir si
aceptan nuestros cuatro puntos porque el
resto está consensuado», afirmó.
Uno
de los cuatro puntos a los que se refería
Estaràs es el sistema de financiación. Pese
a que al principio, en el texto de la
ponencia firmado por el PP y el PSOE, se
consideró que el Estado debe invertir el
2,5% de sus inversiones presupuestadas, los
populares cambiaron posteriormente
de postura y piden ahora que esta fórmula
sea sustituida por la de los 3.000 millones
de euros. Una cifra que los socialistas no
están dispuestos a aceptar.
En cuanto
al Consell de Formentera, el PP sigue
persistiendo en que esta institución se
debe crear justo al comienzo de la próxima
legislatura, por lo que apuesta por que su
constitución pueda regularse por decreto,
siempre y cuando el consenso que debe haber
para aprobar la Ley necesaria no se
produzca.
En cuanto al tema
competencial, el PSOE propone un blindaje
de competencias (que Baleares asuma los
asuntos que la Constitución no reconoce
explícitamente para el Estado). El PP, sin
embargo, se opone a la propuesta, que sigue
el modelo catalán, al considerarla
inconstitucional.