PEDRO BONET
PALMA.- El Mallorca B
de Tomeu Llompart se enfrentará el próximo
sábado a partir de las 19.00 horas al
Orihuela en el último escollo de la fase de
ascenso a Segunda División B. El partido
será, sin duda, muy complicado para los
rojillos, ya que el rival que tiene
notables urgencias históricas. El Orihuela
lleva intentando subir varias temporadas y
cuenta con un presupuesto millonario para
conseguir ese objetivo. El conjunto
alicantino accede a la final de este fase
después de eliminar al Denia tras remontar
un 0-1 en el segundo partido para acabar
venciendo por 3-1.
La secretaría
técnica rojilla conoce al rival a la
perfección, ya que además de tener
completos informes, el ayudante de Tomeu
Llompart, el ex jugador bermellón Vicente
Engonga, ha presenciado varios partidos del
Orihuela, el último el pasado
domingo.
Mientras tanto, el Mallorca
B volvió ayer a los entrenamientos en la
Ciudad Deportiva de Son Bibiloni. Llompart
recuperará para el primer partido ante el
Orihuela al centrocampista Ernesto, que no
pudo jugar ante el Gavà, pero perderá al
joven Toni Oliver. Se espera una buena
entrada el próximo sábado en el Lluís
Sitjar. Para la directiva que preside
Vicenç Grande, es prioritario lograr el
ascenso a Segunda División B para mejorar
la calidad del filial. Por eso, los jóvenes
jugadores rojillos tienen una prima
especial en caso de lograr el
ascenso.
Para Tomeu Llompart el
partido será «a vida o muerte, una
auténtica final». «No habrá prácticamente
margen para el error. Tenemos que lograr un
resultado positivo en Palma, ya que su
campo es una verdadera olla a presión donde
la gente presiona mucho», explicó el
técnico del filial bermellón.
El
entrenador de Inca conoce bien a su rival,
ya que lo dirigió durante tres temporadas,
ascendiéndolo de Regional a Segunda B,
categoría en la que logró incluso un quinto
puesto. Llompart se muestra optimista. «El
equipo se encuentra con ganas y está muy
motivado para hacerlo bien, consciente de
lo que hay en juego», explicó el técnico,
que aseguró que «los jugadores van a
dejarlo todo en el campo porque hay muchas
ganas de ascender».