SES SALINES.- Unió Mallorquina (UM) de
Ses Salines, que gobierna el municipio con
el Partido Popular (PP) y con Sud Unificat
(SU), se ha distanciado en el último tramo
de esta semana de sus socios
populares, a los que piden un cambio
de actitud. De lo contrario, podrían
escenificar sus diferencias de opiniones en
los plenos, distanciándose en determinadas
votaciones.
El Comité local del
partido de Munar en el municipio
saliner se reunió en la noche del
viernes al completo para debatir qué deben
hacer ante las asperezas que han surgido en
las últimos meses con sus socios de
gobierno. Su presidente, Bartolomé
Lladonet, descartó que vayan a plantear la
ruptura en el año que queda de legislatura,
pero sí sugirió que exigirán a la formación
que lidera María Bonet un «cambio de
actitud» si quieren que las relaciones
vuelvan a encauzarse y no empeoren en los
próximos once meses.
Según fuentes
próximas a UM, las discrepancias han
surgido después de que determinados
sectores del PP apuntaran a UM como el
grupo que estaba detrás de la denuncia del
caso caballistas, que provocó la
salida del anterior alcalde Sebastià Vidal.
Estas suspicacias provocaron la reacción en
el seno de los regionalistas, que han
amenazado públicamente con votar libremente
en los plenos, sin consensuar previamente
con el PP.
El Comité deicidó ayer no
hacer públicas sus deliberaciones hasta que
no se las hayan comunicado personalmente a
la alcaldesa que sucedió a Vidal, María
Bonet. Piden a Bonet que se siente con
ellos en las próximas horas
(previsiblemente mañana) para trasladarle
sus conclusiones. En cualquier caso, no
falta quien entiende el distanciamiento de
UM como una estrategia electoral de
diferenciación de cara a los comicios de
2007.