MARIONA CERDÓ
M. A.
RUIZ
PALMA.- El Govern denuncia que
la intención del PSOE de introducir en el
Estatut un artículo sobre la igualdad de
condiciones entre catalán y castellano en
las Islas esconde en realidad una voluntad
de que sea obligatorio conocer la lengua
catalana en Baleares. Así lo aseguró ayer
en declaraciones a este periódico la
vicepresidenta del Ejecutivo autonómico,
Rosa Estaràs, que insistió en que este
punto es inaceptable desde el punto de
vista del Govern y del Grupo Parlamentario
Popular.
«El Estatut que defendemos
garantiza el derecho a no ser discriminado
por usar una u otra lengua, en cambio la
fórmula de equiparar castellano y catalán
enmascara la obligatoriedad de conocer el
catalán», sostuvo la vicepresidenta. Y
prosiguió: «Está claro que los ciudadanos
no quieren tener ese deber, el PSOE consuma
con esta medida una agresión a los
inmigrantes porque les quiere obligar a
saber catalán».
Además, Estaràs
consideró que la propuesta socialista
supone también una agresión a la Ley del
Poder Judicial, ya que, prosiguió,
provocaría que sólo puedan ejercer en
Baleares aquellos jueces que sepan catalán.
El Grupo Popular y el Govern acusan
al PSOE de haber roto el consenso con su
petición de igualdad de ambos idiomas y le
exigen que dé los pasos necesarios para
recuperar el clima de entendimiento. Cabe
recordar que el president del Ejecutivo
balear, Jaume Matas, dio por rotas las
negociaciones el pasado jueves después de
que los socialistas exigieran la igualdad
de condiciones de castellano y catalán. «Es
una excusa para no aprobar el Estatut»,
dijo la vicepresidenta en referencia a la
propuesta del PSOE.
En estos
momentos, recordó Estaràs, hay desacuerdo
en cuatro puntos. El primero de ellos
afecta al Consell de Formentera. Los
populares acusan a los socialistas
de retrasar su creación y de impedir que
reciba competencias a través de decretos
-el PSOE reclama que se haga siempre por
ley-.
Los escollos
En
cuanto al segundo escollo, se trata del
tema económico. El PP mantiene su propuesta
de recibir del Estado una financiación de
3.000 millones de euros en 10 años y
asegura que el PSOE no deja de poner
obstáculos en este sentido. Concretamente,
los socialistas reclaman que la cantidad
que llegue del Gobierno central debe ser
fija y constituir un tanto por ciento del
PIB de las Islas.
Los socialistas
tampoco están de acuerdo en incluir en el
texto estatutario un nuevo Régimen Especial
Balear (REB) que garantice a las Islas una
serie de medidas fiscales específicas que
compensen las desventajas de la
insularidad. En este sentido, Estaràs acuso
a los socialistas de no querer incluir este
apartado «porque no quiere Zapatero». Y el
cuarto gran escollo es el tema de la
obligatoriedad del catalán.
«Pido
responsabilidad al PSOE porque casi todo
está consensuado pero debe haber acuerdo en
estos cuatro puntos», insistió la
vicepresidenta.
Por su parte, el
secretario general del PSIB, Francesc
Antich, declaró sobre este tema el pasado
jueves que la cuestión lingüística «no
tendría que sacarse de contexto». El
candidato al Govern dijo que lo único que
su grupo apoya es la cooficilidad entre el
castellano y el catalán y que ésta no es la
propuesta inicial del PSM -que abogaba por
el deber de conocer el catalán-, sino que
está modificada.
Al ser preguntado
sobre esta cuestión, que había sido
revelada minutos antes por el president
Jaume Matas, el líder de la oposición
mostró su enfado y esgrimió que el primero
que rompió el consenso en materia
lingüística fue el PP. Así, recordó que
pese a que se había acordado rechazar la
propuesta del Comité de Sabios de incluir
en el Estatut las modalidades baleares del
catalán (mallorquín, menorquín, ibicenco y
formenterés), «el PP rompió el acuerdo y lo
incluyó en el texto de la ponencia»,
dijo.
Al mismo tiempo, Antich se
refirió a que la cooficialidad entre el
castellano y el catalán es un aspecto a
tener en cuenta, «pues los otros partidos
[PSM y Alternativa - Els Verds] lo
consideran importante» y la modificación de
la enmienda «ha quedado muy rebajada»,
matizó.