La Fiscalía del Menor ha concluido que
la treta que ha venido utilizando Bartolomé
Cursach para colar a menores de 16 años en
sus discotecas no es constitutiva de
delito. El Ministerio Público ha archivado
la denuncia que interpuso la Oficina del
Defensor del Menor contra el discotequero
que versaba sobre el escrito que distribuía
Cursach entre los profesores de los jóvenes
que vienen a Mallorca en viaje de
estudios.
El empresario facilitaba un
formulario con la intención de que lo
firmase un adulto y se «responsabilizase»
de la presencia en sus locales de hasta
veinte menores de 16 años.
Con esta
fórmula el magnate del ocio lograba meter
en sus locales a centenares de niños en
sesiones en las que vende alcohol. El
escrito rezaba lo que sigue: «El artículo
61 del Reglamento General de Policía de
Espectáculos Públicos y Actividades
Recreativas prohíbe expresamente el acceso
a todo establecimiento público o local de
espectáculos o recreos públicos, durante
las horas nocturnas a los menores de 16
años que no vayan acompañados de personas
mayores responsables de su seguridad y
moralidad».
Bajo este
encabezamiento, el adulto en cuestión se
encontraba un hueco para rellenar sus
datos, estampar su firma, y con ello
«responsabilizarse del acceso y permanencia
en la discoteca», de la «seguridad» y de la
«moralidad» de los menores de 16 años que
le acompañaban.
Con esta treta
Cursach se intentaba curar en salud en el
caso de que algún menor se emborrachase en
sus locales o ante una eventual inspección
policial. El portavoz de Esquerra Unida-Els
Verds (EU-EV) en el Ayuntamiento de Palma
comprobó empíricamente la veracidad de las
informaciones de este periódico. Mandó a un
grupo de menores a la discoteca Tito's del
Paseo Marítimo de Palma y certificó no sólo
que pudieron acceder sin problema sino que
se les sirvió alcohol sin una sola
objeción.