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ELMUNDO OPINA
Defender a los menores
Toda la legislación referida a menores
se rige por un principio tuitivo obvio: la
protección y defensa de quienes por edad
precisan exactamente de protección y
defensa. De ahí que sorprenda la llamada
Ley de Actividades Clasificadas -impropia
denominación- aprobada por el Govern que,
en lugar de acentuar la defensa y
protección aludidas, las rebaja al estimar
que los adolescentes de 16 años son adultos
a los efectos de entrar en discotecas donde
se expende alcohol. Es cierto que no se
autoriza el consumo de bebidas alcohólicas,
pero todos sabemos -y el Govern el primero-
que es imposible impedir que no se consuma
alcohol por parte de los que están en una
de estas discotecas. Lo sorprendente es que
la Oficina de Defensa del Menor ya se opuso
a esta hipótesis, denunciando ante la
Fiscalía los casos ocurridos en las
discoteca de Cursach, y que, en el
anteproyecto, figuraban los 18 años y no
los 16 como edad para entrar en estas
discotecas. La longa manu de Cursach
se ha impuesto.
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