El proyecto Eivissa Centre, ideado por
el Pacte Progressista desde el Ayuntamiento
de la capital oficiosa de las Pitiüses,
generará unos ingresos de 77 millones de
euros y supondrá unos gastos de 68
millones, según explicó la coalición en
último Pleno celebrado en el Consistorio.
Un dinero que irá a parar a las arcas
municipales.
En el mismo Pleno y con
el rechazo de los concejales del PP, el
Gobierno del socialista Tarrés acordó
cambiar el proyecto de venta de
aparcamientos subterráneos (que se
construirán en la zona de Sa Graduada) por
el de concesión. Un cambio indicado por la
Comisión de Urbanismo y Patrimonio del
Consell Insular y que, según el Pacte,
supondrá una reducción del 30% de los
ingresos inicialmente previstos por Eivissa
Centre.
La portavoz del PP, Virtudes
Marí, mostró entonces su sorpresa al
conocer que el sistema de concesión
reportará beneficios al Consistorio, al que
a su juicio demostraría que Eivissa Centre
es un proyecto viable sin necesidad de
vender plazas de parking. Una necesidad que
fue argumentada por el Gobierno de Tarrés
ante el Consell para justificar el
proyecto.
Por otro lado, llama la
atención que el gerente de ITUSA, el
socialista Josep Marí Ribas
Agustinet, se haya negado a aclarar,
a preguntas de este periódico, si el
edificio en el que el Consistorio pretende
realojar a los expropiados de Santa
Margarita dispone o no lo de los permisos
necesarios para su construcción. Marí
Ribas, que fue conseller de Urbanismo del
Pacte en la pasada legislatura y que
protagonizó un gran escándalo al incumplir
la moratoria urbanística que él mismo había
promovido y aprobado, se limitó a decir el
pasado viernes que sólo está obligado a dar
explicaciones ante el consejo de
administración de ITUSA.