Los vecinos de Santa Margarita se hacen
preguntas como, por ejemplo, por qué el
Ayuntamiento les obliga a salir de sus
viviendas para, una vez derribado el
edificio Santa Margarita, levantar un
inmueble con apartamentos de lujo.
En este punto, Roig insistió en que
el Ayuntamiento «nunca ha dado la cara» y
reiteró que es «la falta de información» la
que ha llevado a varios vecinos a negarse a
aceptar el intercambio propuesto por el
Consistorio.
Tampoco ha sido posible
que el Ayuntamiento gobernado por el Pacte
Progressista aclare a los afectados las
condiciones del nuevo edificio en el que
pretende realojarlos. Un inmueble de siete
plantas en el que, además de las nuevas 90
viviendas, se están construyendo, según
explicó el abogado Roig, entre «20 y 30 más
de venta libre».
Para la
construcción de este ya polémico inmueble
es necesaria la aprobación, por parte del
Consell Insular, de la modificación puntual
del Plan General de Ordenación Urbanística
actualmente en vigor dado que, al parecer,
supera en alturas y en edificabilidad lo
previsto por esta norma para esa zona de la
ciudad. Aprobación que, hasta el momento,
la institución no ha realizado dado que
está a la espera de recibir la
documentación que ha requerido al
Consistorio sobre este asunto.