PARÍS.- El mallorquín Rafael Nadal sigue
sintiendo veneración por el suizo Roger
Federer, y una especial sensación por ganar
un Grand Slam, y un día antes de verse las
caras con él en la final de Roland Garros
señaló que si él no jugase ese partido le
gustaría que el título lo ganase el suizo.
«Entiendo que Rod Laver quiera que gane
Federer, se conocen de Australia, yo no lo
conozco a él», dijo Nadal al conocer la
elección de «La Roca». «Si yo no fuera el
contrario me gustaría que Federer ganase la
final», añadió el español degustando un
plato de pasta durante un encuentro con la
prensa española.
Antes Nadal había
cumplido con los fotógrafos y había
realizado una sesión gráfica en Pont del
Alma y el Museo de Arte Moderno. Después
una hora de entrenamiento en la pista
cuatro con el japonés Kei Nishikori, que
acaba de ganar la final de dobles júnior, y
más y más citas con la prensa
internacional. «Me gustan ver a los mejores
y siempre me ha gustado que ganen los
mejores. Cuando estaba Sampras, por
ejemplo. Si fuera un espectador me gustaría
una final así», dijo el de Manacor.
«¿La final?, muy difícil, más
difícil no puede ser. Juego contra el
número uno del mundo, que está jugando muy
bien. Tendré que salir al cien por cien
sabiendo que he de jugar muy muy bien para
conseguir la victoria, saber eso y
asimilarlo, y trabajar para conseguirlo»,
dijo. «De Federer me preocupa todo, juega
bien en todos los aspectos, si juega a su
mejor nivel es muy difícil no ves un hueco.
Mi objetivo es llevarle al límite y una vez
allí, a ver qué pasa. El tiene más presión
que yo», afirmó.
Nadal no cree que
el juego de Federer se acerque al suyo o
haya mejorado esta temporada especialmente.
«Creo que es una tontería, porque él dice
que en Montecarlo parece que no, luego en
Roma está mas cerca. Federer ha tenido sus
opciones para ganarme en todo momento, no
creo que ha sido una evolución de tierra»,
dijo. «Ya ha sido muy bueno en tierra el
año pasado, jugó tres torneos y llegó a los
cuartos en Montecarlo perdiendo con Gasquet
que estaba jugando a un nivel muy pero que
muy alto y tuvo bola de partido. Ganó
Hamburgo y perdió en semifinales aquí
conmigo en cuatro sets muy luchados. Estaba
totalmente capacitado para ganar Roland
Garros. Y este año ha disputado tres
torneos y ha llegado a tres finales»
añadió.
Diferente. Nadal si
admitió que este año actúa de forma
diferente. «No juego lo justo para ganar,
pero no voy al cien por cien todo el rato
como el año pasado, que iba pum, pum. Uno
va aprendiendo con el tiempo y debido a la
lesión no he tenido mucha preparación
física y por eso hay que saberlo llevar
bien y controlarlo», dijo. «Intento hacer
lo mío, pero siempre que hay un
enfrentamiento entre el uno y el dos es
especial. Esta es la cuarta vez este año y
es motivo de que tanto uno como otro están
jugando bien. En el de Roma, hace afición,
es emocionante, y cuando se repite la gente
les motiva volver a ver»,
aseguró.
«Ahora soy más consciente de
todo. Cuando uno entra aquí se da cuenta de
que las cosas han salido mucho mejor que de
lo que podía soñar. Con la lesión por
ejemplo, pensando como estaba en diciembre
o en enero, nunca podía pensar que podía
estar jugando la final de Roland Garros,
como número dos del Race, y con una
diferencia considerable, y que pase lo que
pase estoy metido en la Copa Masters de
Shanghai y para acabar entre los cinco
mejores, y que estamos a mediados de año.
Mejor no se ha podido hacer», comentó.