La Asociación de Padres de Familia
Separados (APFS) calcula que cerca de 700
niños sufren cada año en Baleares el
Síndrome de Alienación Parental (SAP), que
consiste en la manipulación de los hijos
por parte de los progenitores que tienen la
custodia contra los que no la
tienen.
Así lo expuso el presidente
de la APFS, Jorge Skibinsky, quien realizó
esta estimación a partir de los datos de
los expertos que sitúan en el 80% la
proporción de menores que sufren el SAP
entre los niños que padecen un divorcio de
los padres por vía judicial.
Según
el presidente de APFS, carece de sentido
que un juez no puede decretar la custodia
compartida en los casos en los que exista
un contencioso judicial entre los padres
para resolver la disolución de su
matrimonio.
Indicó que esta decisión
política no responde a las demandas de la
sociedad, que según revela una reciente
encuesta de la empresa Gallup encargada por
la asociación SOS Papá, apoya la custodia
compartida en un 90%.
La APFS cita
con frecuencia el caso de la juez María
Sanahuja, que obtuvo un gran apoyo de las
asociaciones feministas cuando fue elegida
para este puesto, que, sin embargo, perdió
cuando empezó a manifestarse en favor de
esta opción, lo que Carlos Prieto, de la
APFS de Baleares, considera incomprensible,
porque los colectivos europeos de defensa
de los derechos de la mujer han manifestado
su preferencia por la custodia compartida.
Prieto añadió que, dado el hecho
estadístico de que la custodia se otorga en
un 99% de los casos a las madres, un 97,8%
en Baleares según datos de 2003, la
limitación de este supuesto en el proyecto
de Ley del Divorcio supone otorgar un
«poder de veto» a la mujer al derecho de
los padres a ver sus hijos.
Y eso que
las estadísticas marcan que no siempre el
hogar materno es el mejor.