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  Miércoles, 31 de mayo de 2006 Actualizado a las 02:45
 

EL ÁGORA
El PSM, un extraño partido

ANTONIO ALEMANY DEZCALLAR


La verdad es que el agitado y traumático Congreso del PSM ha tenido un desenlace inesperado, al menos para los que observamos a este partido desde la distancia ideológica y carecemos, por lo tanto, de ciencia pesemelógica. La impresión generalizada -que comparto- es que el PSM, salvo reacción en contrario, ha firmado su sentencia de muerte al diluirse en un magma suficientemente heterogéneo como para que el mantenimiento de la identidad sea fácil. Pero lo que más me ha sorprendido de este harakiri pesemero ha sido el método utilizado, calcado del que utilizó EU para fagocitar a los ingenuos Els Verds, hoy desparecidos, tras la integración, del panorama político balear. Soy de los que piensan que toda esta operación ha sido magistralmente diseñada por los neocomunistas de EU. Lleva la marca de la casa. El quintacolumnista de Els Verds fue Llauger y el quintacolumnista del PSM ha sido ahora Barceló.

El PSM era un partido extraño que me da la impresión se encontraba mal en su piel, tal vez porque no tenía demasiado claro cuál era su piel. Ideológicamente, era un partido catalanista, a mi juicio uno de sus grandes fracasos -del que pienso eran conscientes sus cabezas más inteligentes- ya que incurría en el fatal error de los nacionalistas mallorquines incapaces de crear un nacionalismo autóctono e independiente de Cataluña. Esta acusación de catalanismo más o menos oficial incomodaba a no pocos miembros del PSM, cuya aspiración «transversal» no ocultaban, lo cual planteaba no pocas cuestiones de indentidad catalanista.

Tampoco está claro su izquierdismo, oficializado en la S de sus siglas. Hay muy pocos socialistas en la Part Forana, integrada por pequeños y medianos propietarios con un sentido de la propiedad más bien poco socialista. Este socialismo de boquilla se percibía en los posicionamientos del PSM cuando se rozaban cuestiones que afectaban a la propiedad, por ejemplo la gestión privada de las aguas. O se opinían a cualquier intento socializador o se callaban como muertos. Tampoco su discurso era excesivamente izquierdoso ni, desde luego, progre. Significativamente, en ocasiones se entendían mejor con el PP que con socialistas e izquierdistas de pelajes varios.

El radicalismo dialéctico iba por barrios o por personas, para ser más exactos. Junto a líderes muy prudentes y comedidos -y, por ello, respetados- como Mateu Morro o Sebastià Serra, estaban unas juventudes incendiarias y todos estos epígonos catalanoides que escriben en el Baleares o están en la UIB. A mí me han impresionado mucho los entusiastas aplausos de los congresistas pesemeros a las impresentable palabras del peneuvista Maqueda al afirmar que «el que no se siente nacionalista, no merece vivir». Este lado violento que tiene el PSM es su peor cara. De hecho, prácticamente toda la violencia política que existe en Mallorca -pintadas, insultos, virulencia dialéctica, acogida a simpatizantes de los terroristas vascos, impedimentos violentos de conferencias de adversarios políticos- procede, si no del PSM, de sus aledaños, que las fronteras entre catalanistas nunca están muy claras. Ésta es la peor imagen del PSM. Ya sólo falta que se una con los de Esquerra Republicana de Catalunya para acabar de arreglarlo.

Con todo, el PSM representa a un sector minoritario, pero significativo de la sociedad mallorquina y sólo por ello merece el respeto de todo partido que, además de representativo, acepta las reglas del juego democrático. No estoy seguro de si es buena o mala la que pienso es una desaparición anunciada. De lo que sí estoy seguro es de que prefiero al PSM a Esquerra Republicana de Catalunya, unos sujetos impresentables que, con estas aportaciones de EU y el PSM, ven potenciada su pésima imagen y su nula representatividad. No entiendo qué hace ahí un histórico como Sampol y me imagino que los padres fundadores deben derramar lágrimas por un PSM que fue, que pudo ser otra cosa y que ya no será ni lo que fue ni lo que pudo ser.

 
   
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