MARIONA CERDÓ
PALMA.- Los
regidores del PSM de Santa Eugènia, con el
renovador Mateu Crespí a la cabeza,
decidieron ayer desvincularse del partido y
gobernar el municipio desde el Grupo Mixto
durante el resto de la legislatura. La
determinación que han tomado los cinco
ediles es una consecuencia directa del
desenlace del 18 Congreso del PSM, en el
que se decidió refundar el partido y crear
una coalición progresista, una solución que
desagrada profundamente a los renovadores y
que ha provocado una grave escisión en el
partido.
La indignación de Crespí con
el resultado del Congreso ha llegado tan
lejos que no sólo ha renunciado a ser el
candidato del partido al Govern tal y como
estaba previsto, sino que también ha
promovido la disolución de la agrupación
del PSM en Santa Eugènia. El alcalde
taujà, que ha gobernado el municipio
con las siglas del PSM durante 12 años, se
reunió ayer con sus cuatro regidores -Rafel
Crespí, Maria Magdalena Perelló, Sebastiana
Sastre y Joan Carbonell- y decidieron entre
todos pasarse al Grupo Mixto.
Además,
Crespí celebrará en los próximos días un
encuentro con sus militantes y les
propondrá la disolución de la agrupación
municipal, un extremo que previsiblemente
será aceptado por coherencia con la
decisión del equipo de gobierno. De cara a
las próximas elecciones municipales, la
fórmula que se adoptará será la creación de
un partido independiente con unas siglas
totalmente distintas a las del
PSM.
El alcalde y los cuatro ediles
se ven incapaces de defender las siglas del
PSM cuando el partido está tomando una
dirección política en la que no creen. Por
este motivo y por coherencia con lo
defendido durante el Congreso, consideran
que lo más oportuno es pasarse al Grupo
Mixto y seguir gobernando el municipio como
hasta el momento. Además, Crespí abandonará
la Alcaldía el próximo 17 de junio, una
decisión que ya tenía tomada antes del
Congreso y que no tiene nada que ver con
los acontecimientos de los últimos días. Su
sustituta será la regidora Maria Magdalena
Perelló. Él seguirá como
concejal.
Más
abandonos
La decisión de los
regidores taujans no ha sido
aislada. Al menos dos agrupaciones
municipales -la de Costitx y la de Santa
Margalida- se presentarán a las próximas
elecciones como independientes y tres más
-Sóller, Alaró, Bunyola y Campos- estudian
hacer lo mismo, aunque esperan a contar con
la autorización de sus militantes.
El
portavoz del PSM en Costitx, Jordi Fiol,
explicó en declaraciones a este diario que,
a falta de saber lo que dirá la agrupación,
su impresión es que se presentarán a los
próximos comicios como un partido
independiente del PSM. «Estoy muy afectado
porque para impulsar el Bloc no hacía falta
dejar tantos muertos por el camino», dijo
Fiol, a lo que añadió: «El Bloc no es mi
proyecto».
El portavoz
costitxer también consideró que la
crisis interna del PSM se ha leído más en
clave del aparato del partido que de las
agrupaciones de la part forana. Un
punto de vista que comparte el número
1 del PSM de Santa Margalida, Antoni
Reus, que explicó a EL MUNDO/El Día de
Baleares que se reunirá esta semana con su
agrupación para decidir si se desvinculan
del PSM en las próximas elecciones o si se
presentan como independientes ligados al
PSM.
Por su parte, el portavoz del
PSM en Sóller, Miquel Gual, reconoció que
en su agrupación hay «mucha incomodidad»
con la decisión de convertir al PSM en un
Bloc. «Si por mí fuera me presentaría a las
próximas elecciones como partido
independiente, pero no tomaré ninguna
decisión sin el apoyo de mi agrupación»,
indicó.
Alaró, otro de los municipios
vinculados a los renovadores, también
espera a escuchar la opinión de la
agrupación antes de tomar una
determinación. El portavoz, Josep Gomila,
se reunirá con sus militantes el próximo
sábado y les preguntará su punto de vista.
Gomila reconoció que su agrupación se
posicionó en contra del Bloc durante el
Congreso, pero no quiso adelantar cuál va
aser la decisión que tomará a partir de
ahora. Un posicionamiento muy parecido al
que sostienen las agrupaciones de Bunyola,
Campos y Muro, que están también
descontentas con el resultado del Congreso
pero que no quieren tomar ninguna
determinación «en caliente».