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  Domingo, 28 de mayo de 2006 Actualizado a las 02:04
 

MACROENCUESTA EL MUNDO-SIGMA DOS (II) /
Matas mantiene la mayoría absoluta, Antich avanza, Munar se desploma y el PSM aguanta

Unió Mallorquina pierde su condición de 'partido bisagra' y puede quedarse con un solo diputado en el Parlament - El PP retrocede un escaño en Eivissa y puede perder otro en Menorca, pero mantiene su hegemonía gracias a Mallorca / Antich recorta distancias aunque queda lejos de gobernar

  A D E M A S
 El orden natural de las cosas
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M. A. RUIZ

PALMA.- Todo un terremoto político. Si hoy se celebraran las Elecciones Autonómicas, el PP de Matas no sólo conservaría la mayoría absoluta en el Parlament, sino que además la alcanzaría por primera vez en el Consell de Mallorca, donde la presencia de Unió Mallorquina podría quedar reducida a un solo escaño. Después de 12 años en la presidencia de la institución, Maria Antònia Munar dejaría de tener la llave para dar y quitar mayorías de gobierno.

Este es el mapa político que muestra la encuesta realizada por Sigma Dos para EL MUNDO/El Día de Baleares. Se cambian las tornas: si en las Elecciones Generales de 2003 las Pitiuses dieron la victoria al president Matas, esta vez salvaría su mayoría de gobierno gracias a Mallorca

De acuerdo con los resultados del sondeo, en el conjunto de Baleares, el PP pasaría de tener el 44,7% de los votos en las autonómicas de 2003 al 46,1% en la actualidad, lo que le proporciona una horquilla de 29 a 31 escaños en el Parlament. En la actualidad, el PP tiene 30 escaños, el mínimo necesario para contar con mayoría absoluta en la Cámara autonómica.

Por islas, el PP pierde un diputado en Eivissa (lo que no le impediría seguir gobernando el Consell) y puede perder otro en Menorca, donde el PSOE se convertiría en el partido más votado tras gobernar durante dos legislaturas mediante pactos. Pero los populares conservan el único diputado de Formentera y pueden ganar hasta dos escaños en Mallorca, despojando a Unió Mallorquina de su papel de partido bisagra.

Porque este es el cambio político de mayor calado. El PP sólo ha obtenido mayoría absoluta en Mallorca en una ocasión, en 1991, cuando concurría en coalición con UM. De acuerdo con la encuesta de Sigma Dos, la intención de voto de Unió Mallorquina ha caído del 7,5% en 2003 al 4,4 en la actualidad. De este modo, el partido de Munar podría pasar de tener tres escaños a solo uno. O lo que es lo mismo, dejaría de ser el árbitro de la situación política para convertirse en una fuerza residual.

De ahí que Munar haya decidido jugarse todo a una carta, el Ayuntamiento de Palma, colocando a su vicepresidente Miquel Nadal como candidato a la Alcaldía. Si UM consigue al menos un concejal decisivo en Cort, esta carta le permitiría negociar con PP o PSOE un pacto en distintas instituciones.

Como antídoto contra el aislamiento que desterró al PP a la oposición durante la etapa del Pacte de Progrés, el president Matas ha insistido en que volverá a pactar con UM tras las próximas elecciones, aunque no necesite su apoyo para gobernar.

Con un matiz: tanto el presidente del PP de Mallorca, Pere Rotger, como el portavoz parlamentario Joan Huguet han dejado claro que si su partido obtiene mayoría absoluta en Mallorca, el Consell tendrá un presidente del PP. Munar seguiría siendo un aliado preferente de Matas, pero no podría seguir al frente de la institución con sólo tres escaños, como en la actualidad. El propio Pere Rotger es el que tiene más papeletas en las filas del PP para convertirse en presidente del Consell.

En cuanto al PSIB-PSOE, pese a que su secretario general y candidato Francesc Antich continúa haciendo una labor anónima en el Congreso de los Diputados, consigue un innegable avance: pasa de 15 escaños con el 24,6% de los votos, a tener entre 17 y 18 diputados (aún así, lejos de los 30 del PP) y una intención de voto del 28%. Es decir, en Mallorca arrebataría dos escaños al PSM y Esquerra Unida, en franca retirada si concurren a las elecciones en solitario, y podría arrebatar otro al PP en Menorca.

A esta cifra hay que añadir los escaños que el PSOE pueda obtener en Eivissa, donde los socialistas concurrieron a las pasadas elecciones en el Pacte, junto a la Entesa nacionalista (ENE), EU y ERC.

En caso de que se repita esta coalición, el Pacte de Eivissa podría pasar de cinco a seis escaños, arrebatando uno al PP. Las cosas no pintan bien para el resto de partidos minoritarios, que pueden quedar aplastados por el bipartidismo si el efecto Zapatero polariza el voto de izquierdas en torno al PSOE.

En caso de concurrir en solitario con el alcalde de Santa Eugenia, Mateu Crespí, como cabeza de cartel, el PSM podría experimentar un leve retroceso: consolida el diputado que tiene por Menorca, pero en Mallorca puede caer de cuatro a tres. Por su parte, Alternativa Esquerra Unida-Els Verds corre el riesgo de desaparecer del mapa político autonómico.

Los dos escaños que esta coalición tiene hoy en el Parlament (sin contar el de Miquel Ramon, elegido a través del Pacte de Eivissa) quedarían hoy reducidos a uno o ninguno, según la proyección de la encuesta Sigma Dos. De ahí el empeño de Alternativa en lograr que Biel Barceló impusiera su tesis del Bloc en el congreso que el PSM celebra este fin de semana en Palma.

De este modo, en el Consell de Mallorca, el PP disfrutaría de una holgada mayoría absoluta con 17 o 18 escaños (en las pasadas elecciones obtuvo 16, uno menos de los necesarios para gobernar en solitario). También el PSOE crece en la corporación mallorquina, pasando de nueve a 11 escaños y una intención de voto ligeramente superior al 30%, por encima del 26,4% obtenido en los comicios de 2003.

Si se confirma el hundimiento de Unió Mallorquina, sería sin duda el final de una era. Durante los últimos meses, el socialista Francesc Antich ha cuidado especialmente sus relaciones con Munar con vistas a reeditar el Pacte de 1999, con o sin el resto de socios minoritarios (EU y Els Verdes).

 
   
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