M. A. RUIZ
PALMA.- Todo un
terremoto político. Si hoy se celebraran
las Elecciones Autonómicas, el PP de Matas
no sólo conservaría la mayoría absoluta en
el Parlament, sino que además la alcanzaría
por primera vez en el Consell de Mallorca,
donde la presencia de Unió Mallorquina
podría quedar reducida a un solo escaño.
Después de 12 años en la presidencia de la
institución, Maria Antònia Munar dejaría de
tener la llave para dar y quitar mayorías
de gobierno.
Este es el mapa político
que muestra la encuesta realizada por Sigma
Dos para EL MUNDO/El Día de Baleares. Se
cambian las tornas: si en las Elecciones
Generales de 2003 las Pitiuses dieron la
victoria al president Matas, esta vez
salvaría su mayoría de gobierno gracias a
Mallorca
De acuerdo con los
resultados del sondeo, en el conjunto de
Baleares, el PP pasaría de tener el 44,7%
de los votos en las autonómicas de 2003 al
46,1% en la actualidad, lo que le
proporciona una horquilla de 29 a 31
escaños en el Parlament. En la actualidad,
el PP tiene 30 escaños, el mínimo necesario
para contar con mayoría absoluta en la
Cámara autonómica.
Por islas, el PP
pierde un diputado en Eivissa (lo que no le
impediría seguir gobernando el Consell) y
puede perder otro en Menorca, donde el PSOE
se convertiría en el partido más votado
tras gobernar durante dos legislaturas
mediante pactos. Pero los populares
conservan el único diputado de Formentera y
pueden ganar hasta dos escaños en Mallorca,
despojando a Unió Mallorquina de su papel
de partido bisagra.
Porque este es el
cambio político de mayor calado. El PP sólo
ha obtenido mayoría absoluta en Mallorca en
una ocasión, en 1991, cuando concurría en
coalición con UM. De acuerdo con la
encuesta de Sigma Dos, la intención de voto
de Unió Mallorquina ha caído del 7,5% en
2003 al 4,4 en la actualidad. De este modo,
el partido de Munar podría pasar de tener
tres escaños a solo uno. O lo que es lo
mismo, dejaría de ser el árbitro de la
situación política para convertirse en una
fuerza residual.
De ahí que Munar
haya decidido jugarse todo a una carta, el
Ayuntamiento de Palma, colocando a su
vicepresidente Miquel Nadal como candidato
a la Alcaldía. Si UM consigue al menos un
concejal decisivo en Cort, esta carta le
permitiría negociar con PP o PSOE un pacto
en distintas instituciones.
Como
antídoto contra el aislamiento que desterró
al PP a la oposición durante la etapa del
Pacte de Progrés, el president Matas ha
insistido en que volverá a pactar con UM
tras las próximas elecciones, aunque no
necesite su apoyo para gobernar.
Con
un matiz: tanto el presidente del PP de
Mallorca, Pere Rotger, como el portavoz
parlamentario Joan Huguet han dejado claro
que si su partido obtiene mayoría absoluta
en Mallorca, el Consell tendrá un
presidente del PP. Munar seguiría siendo un
aliado preferente de Matas, pero no podría
seguir al frente de la institución con sólo
tres escaños, como en la actualidad. El
propio Pere Rotger es el que tiene más
papeletas en las filas del PP para
convertirse en presidente del
Consell.
En cuanto al PSIB-PSOE, pese
a que su secretario general y candidato
Francesc Antich continúa haciendo una labor
anónima en el Congreso de los Diputados,
consigue un innegable avance: pasa de 15
escaños con el 24,6% de los votos, a tener
entre 17 y 18 diputados (aún así, lejos de
los 30 del PP) y una intención de voto del
28%. Es decir, en Mallorca arrebataría dos
escaños al PSM y Esquerra Unida, en franca
retirada si concurren a las elecciones en
solitario, y podría arrebatar otro al PP en
Menorca.
A esta cifra hay que añadir
los escaños que el PSOE pueda obtener en
Eivissa, donde los socialistas concurrieron
a las pasadas elecciones en el Pacte, junto
a la Entesa nacionalista (ENE), EU y
ERC.
En caso de que se repita esta
coalición, el Pacte de Eivissa podría pasar
de cinco a seis escaños, arrebatando uno al
PP. Las cosas no pintan bien para el resto
de partidos minoritarios, que pueden quedar
aplastados por el bipartidismo si el
efecto Zapatero polariza el voto de
izquierdas en torno al PSOE.
En caso
de concurrir en solitario con el alcalde de
Santa Eugenia, Mateu Crespí, como cabeza de
cartel, el PSM podría experimentar un leve
retroceso: consolida el diputado que tiene
por Menorca, pero en Mallorca puede caer de
cuatro a tres. Por su parte, Alternativa
Esquerra Unida-Els Verds corre el riesgo de
desaparecer del mapa político
autonómico.
Los dos escaños que esta
coalición tiene hoy en el Parlament (sin
contar el de Miquel Ramon, elegido a través
del Pacte de Eivissa) quedarían hoy
reducidos a uno o ninguno, según la
proyección de la encuesta Sigma Dos. De ahí
el empeño de Alternativa en lograr que Biel
Barceló impusiera su tesis del Bloc en el
congreso que el PSM celebra este fin de
semana en Palma.
De este modo, en el
Consell de Mallorca, el PP disfrutaría de
una holgada mayoría absoluta con 17 o 18
escaños (en las pasadas elecciones obtuvo
16, uno menos de los necesarios para
gobernar en solitario). También el PSOE
crece en la corporación mallorquina,
pasando de nueve a 11 escaños y una
intención de voto ligeramente superior al
30%, por encima del 26,4% obtenido en los
comicios de 2003.
Si se confirma el
hundimiento de Unió Mallorquina, sería sin
duda el final de una era. Durante los
últimos meses, el socialista Francesc
Antich ha cuidado especialmente sus
relaciones con Munar con vistas a reeditar
el Pacte de 1999, con o sin el resto de
socios minoritarios (EU y Els Verdes).